"Háblame, oh Musa, y cuéntame del hábil varón que en su largo extravío, tras haber arrasado la

sagrada ciudadela de Ilión, conoció las ciudades y el ingenio de innumerables gentes".

Homero
, Odisea, Canto I



viernes, 14 de diciembre de 2012

Los árboles y el bosque



Hay que ver: cuanto más rico y variado es lo que tienes delante de tus ojos, menos partido puedes sacarle. Los árboles no dejan ver el bosque. Eso es así para los seres humanos y, desgraciadamente, también para la mayoría de sus creaciones.

Las cámaras y los programas informáticos de procesado están construidos a imagen y semejanza (dentro de lo posible) de sus pares humanos: los ojos y el cerebro. Y comparten con ellos muchos de sus defectos. Si a eso unimos que han de ser pilotados a su vez por ojos y cerebro (y, para más desgracia, los míos) ... Bueno, digamos que se hace lo que se puede.

Y poder, lo que se dice poder, yo no doy más de mí en la tarea de domar esta foto. Seis largos meses desde que la tomé son suficientes para constatar que uno se ha topado con sus propios límites y no es capaz de avanzar más. Y no es que no esté contento con ella; es que no estoy satisfecho porque sé que tiene mucho más por entregar. Ahí al fondo, perdido entre nebulosas y estrellas.

Niveles, curvas, brillo, contraste, saturación, ruido. Subes, bajas, deslizas, serpenteas, haces malabares matemáticos con la información. Tratas de ver el bosque alzarse como ese todo armónico de los árboles. Y aun así el ramaje se obstina. Ver el bosque me exige más.

Pero tendría que podar por aquí, cavar por allá y, al final, el bosque sería un parque. O peor, un prado. Ni árboles ni bosque. No me llega la sabiduría para más. Y, sinceramente, prefiero  esperar a ver si algún día aprendo a ser rastreador antes que convertirme en jardinero.

Cuestión de honestidad: no me gusta pintar nebulosas.

miércoles, 12 de septiembre de 2012

AstroAyna 2012 (II): M31, segundo intento.

 
No terminó de acompañarnos la meteorología en la reunión de AstroAyna de este año de la que ya les hablé en la primera parte. Eso limitó  los experimentos que tenía previsto hacer y varió algo la elección de objetivos. En un principio no tenía previsto trabajar en una fotografía sobre M31, la Galaxia de Andrómeda, pero finalmente terminaría siendo co-protagonista.

Ha pasado ya algún tiempo desde que realizase mi primer intento sobre este espectacular objeto. El tiempo ha dado para mejorar el resultado, aunque bien es cierto que la técnica y el equipo empleado en esta ocasión son bastante más "ortodoxos" y eso ayuda. En fin, queda aun un largo camino para empezar a conseguir resultados decentes pero ya se puede establecer un evolución (a mejor, por suerte).

Datos: 6 tomas apiladas de 2 minutos cada una a ISO 800. Objetivo 80-200 F4.0
 @ 200 mm de focal y f5.6. Recortada para centrar la galaxia y reducida a 1024 px.

Les vuelvo a poner la versión v1.0, de octubre del 2011, a efectos de comparación.

Datos: 60 tomas apiladas de 5 segundos cada una a ISO 800. Objetivo 50 F1.7 
@ f2. Montura sin seguimiento. Recorte de 1024 px a resolución nativa.

Para futuras versiones creo que dejaré a un lado los ISO altos (ya ven, para la EOS 450D, ISO 800 es ISO alto ... ) porque, para tiempos de exposición de ese orden y teniendo en cuenta el alto brillo del objeto, el rango dinámico del que disfruta es demasiado limitado y se pierden detalles del núcleo de la galaxia. Y seguiré aumentando el tiempo de exposición acumulado; 6x2 minutos hacen unos escasos 12 minutos acumulados, algo demasiado miserable para esperar resultados de calidad (a partir de 1 hora ya, si eso, empezamos a hablar ... ).

Teniendo en cuenta que en las próximas semanas M31 va a ir ganando altura en el cielo nocturno, empezando con ello su temporada de observación, creo que pronto podremos lanzar la v3.0. A ver si se animan también ustedes.

miércoles, 29 de agosto de 2012

De la pequeñez intrínseca del hombre


Torre iluminada, Es Pilar de la Mola, Isla de Formentera.

No somos nada, ni en el espacio ni en el tiempo; nuestra dimensión, la de la humanidad, tiende a cero. Lo que convierte a nuestro pequeño rincón de Cosmos en un cálido regazo en el que todos viajamos juntos hacia lo desconocido.

Sólo por un instante, imagínense una mota de polvo subida a lomos de un pequeño guijarro flotando en un inmenso, casi infinito, espacio lleno de cientos de miles de millones de guijarros como ese. Traten de sentir la inercia del movimiento. Si lo consiguen, aunque sólo sea por un brevísimo instante, lo comprenderán. En él todas nuestras tribulaciones se disuelven en su propia  insignificancia y sólo queda una cosa: el inmenso asombro por la magnificencia de lo que nos envuelve. Pensamiento Oceánico, Conciencia Cósmica; llámenlo como quieran. Tiene muchos nombres.

Crepúsculo sobre el mar de nubes, El Pinar, Isla de El Hierro.

Navegando hacia lo desconocido, Valverde, Isla de El Hierro. ¿Les suena la foto?

Lo que hagamos con nuestro tiempo le es completamente indiferente al Cosmos. Pero no lo debería ser para nosotros.


viernes, 24 de agosto de 2012

Nubosidad media y alta



Lo bonitas y livianas que son y lo que fastidian la observación astronómica ...

Éstas en concreto se me cargaron una sesión de caza de perseidas.

martes, 21 de agosto de 2012

AstroAyna 2012 (I)


¿Comparaciones odiosas? Veamos; en primer plano mi equipo, sobre la alfombra 
verde el de Moisés Gil. El algodón no engaña ...

Bueno, ya está. He recibido mi bautismo astrofotográfico, he pasado la ceremonia de iniciación en el clan.

El pasado fin de semana hice una visita relampago a un clásico de las reuniones astronómicas de nuestro país: AstroAyna, que se celebra cada año durante la luna nueva de Agosto en las inmediaciones del pueblo albaceteño de Ayna, al suroeste de la provincia.

Digamos que me hubiese gustado sacarle más partido a la noche o ahorrarme algún que otro chiste acerca de la "potencia" de mi equipo (aunque algún gesto de admiración truncó la sorna general al ver el logotipo de Leica impreso sobre el teleobjetivo). Pero incluso los inconvenientes son importantes para crecer.

 Foto del grupo que nos reunimos la noche del 17/18 de Agosto. Todo tíos; ¿es 
que el amor a la astronomía no alumbra también a las mujeres? ... Una lástima.
Por cierto, ¿dónde está Wally? Crédito foto: Moisés Gil

Estar rodeado de expertos tiene sus ventajas. Pronto surgieron respuestas para quebraderos que me atormentaban desde hace meses respecto de los ajustes técnicos y mecánicos de mi montura. Incluso propuestas de soluciones. Hubo tiempo para ver el elevado grado de profesionalidad y conocimientos de muchos de ellos, la exquisita y escrupulosa precisión con la que trataban cada aspecto del proceso de realización de las fotografías, su rigor técnico. O el amor hacia sus "aparatitos", patente en el inmaculado aspecto de todos ellos.

Yo, de mayor, quiero ser Paulino ... o quien herede su equipo.

Una vez desplegada toda la tropa y la correspondiente "artillería", aquello tenía un aspecto impresionante. Y variopinto, dado que no solo había astrofotógrafos sino también aficionados (¿?) a la observación visual pura. Como para no serlo, claro; vean la foto panorámica. Sí, ese enorme cacharro negro del extremo de la izquierda que rivaliza sin problemas con el coche a su lado, es un telescopio. Medio metro de apertura tiene el bicho. Y no se pueden imaginar (NADIE puede) lo que es capaz de mostrar por su ocular. Me costará olvidarlo ...

Panorámica del evento. Foto: Moisés Gil.

Luego, la noche fue mas corta de lo deseado por culpa de las inevitables nubes altas que se congregan al amor de cada reunión astronómica. Debe ser que les caemos simpáticos ... Y no faltaron mis ya clásicas batallas contra el equipo (de las que, al final, resultó ser completamente inocente ... ), que limitaron aún más el tiempo útil disponible. Aún así (aunque también por pura perseverancia) nos acostamos tarde, a eso de las cuatro y pico, no mucho antes de que apareciesen las primeras luces del alba. Y al día siguiente aún hubo tiempo para una clase magistral de procesamiento de imágenes astronómicas impartida por Toni Mancera, antes de partir para Albacete a un nuevo turno de trabajo con el que rematar el agotador fin de semana

Foto: Moisés Gil.

En definitiva, fue breve pero intenso. Un punto de partida hacia un mundo complejo y apasionante. En próximas entradas, las tomas que logré reunir esa noche.


martes, 14 de agosto de 2012

Premio de consolación ...



Campaña de las Perseidas 2012. Primer síntoma de mala suerte: nublado la noche del 11/12 de agosto (pre-máximo) y me toca trabajar la del 12/13 (post-máximo). Tendré que hacer las fotos desde dentro de aeropuerto si la contaminación luminosa me deja. Segundo: me olvido el alargador de enchufes extralargo en casa. Tiene solución con un apaño a base de empalmar tres mas cortos. Tercero: aparece nubosidad media y alta sobre las 4:00 h. Cuarto: descubro que se me ha acabado la tarjeta de memoria (bah!, total, hay nubes ... ).

El resultado es obvio; no pillé ni una perseida. 

Pero entonces el Cosmos se apiadó de mí y me dejó la preciosa estampa de una alineación perfecta de Venus (abajo), la Luna menguante (centro) y Júpiter (arriba, algo mas desplazado), bajo la atenta mirada de un Orión joven aún. Y todo volvió a tener sentido.

martes, 31 de julio de 2012

Segundas oportunidades


  

A veces uno no sabe del todo por qué hace las cosas. 

Ésta foto es una de las versiones descartadas de un proyecto de hace un par de años que ya les mostré. Ni siquiera traté de hacerle el revelado digital.  Y el caso es que no sé por qué la descarté completamente porque me gusta incluso más (al menos hoy) que la que finalmente elegí. En fin; que no sé en qué estaba yo pensando cuando hice la selección.

No obstante aquí está, viviendo su segunda oportunidad.