"Háblame, oh Musa, y cuéntame del hábil varón que en su largo extravío, tras haber arrasado la

sagrada ciudadela de Ilión, conoció las ciudades y el ingenio de innumerables gentes".

Homero
, Odisea, Canto I



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miércoles, 12 de septiembre de 2012

AstroAyna 2012 (II): M31, segundo intento.

 
No terminó de acompañarnos la meteorología en la reunión de AstroAyna de este año de la que ya les hablé en la primera parte. Eso limitó  los experimentos que tenía previsto hacer y varió algo la elección de objetivos. En un principio no tenía previsto trabajar en una fotografía sobre M31, la Galaxia de Andrómeda, pero finalmente terminaría siendo co-protagonista.

Ha pasado ya algún tiempo desde que realizase mi primer intento sobre este espectacular objeto. El tiempo ha dado para mejorar el resultado, aunque bien es cierto que la técnica y el equipo empleado en esta ocasión son bastante más "ortodoxos" y eso ayuda. En fin, queda aun un largo camino para empezar a conseguir resultados decentes pero ya se puede establecer un evolución (a mejor, por suerte).

Datos: 6 tomas apiladas de 2 minutos cada una a ISO 800. Objetivo 80-200 F4.0
 @ 200 mm de focal y f5.6. Recortada para centrar la galaxia y reducida a 1024 px.

Les vuelvo a poner la versión v1.0, de octubre del 2011, a efectos de comparación.

Datos: 60 tomas apiladas de 5 segundos cada una a ISO 800. Objetivo 50 F1.7 
@ f2. Montura sin seguimiento. Recorte de 1024 px a resolución nativa.

Para futuras versiones creo que dejaré a un lado los ISO altos (ya ven, para la EOS 450D, ISO 800 es ISO alto ... ) porque, para tiempos de exposición de ese orden y teniendo en cuenta el alto brillo del objeto, el rango dinámico del que disfruta es demasiado limitado y se pierden detalles del núcleo de la galaxia. Y seguiré aumentando el tiempo de exposición acumulado; 6x2 minutos hacen unos escasos 12 minutos acumulados, algo demasiado miserable para esperar resultados de calidad (a partir de 1 hora ya, si eso, empezamos a hablar ... ).

Teniendo en cuenta que en las próximas semanas M31 va a ir ganando altura en el cielo nocturno, empezando con ello su temporada de observación, creo que pronto podremos lanzar la v3.0. A ver si se animan también ustedes.

martes, 21 de agosto de 2012

AstroAyna 2012 (I)


¿Comparaciones odiosas? Veamos; en primer plano mi equipo, sobre la alfombra 
verde el de Moisés Gil. El algodón no engaña ...

Bueno, ya está. He recibido mi bautismo astrofotográfico, he pasado la ceremonia de iniciación en el clan.

El pasado fin de semana hice una visita relampago a un clásico de las reuniones astronómicas de nuestro país: AstroAyna, que se celebra cada año durante la luna nueva de Agosto en las inmediaciones del pueblo albaceteño de Ayna, al suroeste de la provincia.

Digamos que me hubiese gustado sacarle más partido a la noche o ahorrarme algún que otro chiste acerca de la "potencia" de mi equipo (aunque algún gesto de admiración truncó la sorna general al ver el logotipo de Leica impreso sobre el teleobjetivo). Pero incluso los inconvenientes son importantes para crecer.

 Foto del grupo que nos reunimos la noche del 17/18 de Agosto. Todo tíos; ¿es 
que el amor a la astronomía no alumbra también a las mujeres? ... Una lástima.
Por cierto, ¿dónde está Wally? Crédito foto: Moisés Gil

Estar rodeado de expertos tiene sus ventajas. Pronto surgieron respuestas para quebraderos que me atormentaban desde hace meses respecto de los ajustes técnicos y mecánicos de mi montura. Incluso propuestas de soluciones. Hubo tiempo para ver el elevado grado de profesionalidad y conocimientos de muchos de ellos, la exquisita y escrupulosa precisión con la que trataban cada aspecto del proceso de realización de las fotografías, su rigor técnico. O el amor hacia sus "aparatitos", patente en el inmaculado aspecto de todos ellos.

Yo, de mayor, quiero ser Paulino ... o quien herede su equipo.

Una vez desplegada toda la tropa y la correspondiente "artillería", aquello tenía un aspecto impresionante. Y variopinto, dado que no solo había astrofotógrafos sino también aficionados (¿?) a la observación visual pura. Como para no serlo, claro; vean la foto panorámica. Sí, ese enorme cacharro negro del extremo de la izquierda que rivaliza sin problemas con el coche a su lado, es un telescopio. Medio metro de apertura tiene el bicho. Y no se pueden imaginar (NADIE puede) lo que es capaz de mostrar por su ocular. Me costará olvidarlo ...

Panorámica del evento. Foto: Moisés Gil.

Luego, la noche fue mas corta de lo deseado por culpa de las inevitables nubes altas que se congregan al amor de cada reunión astronómica. Debe ser que les caemos simpáticos ... Y no faltaron mis ya clásicas batallas contra el equipo (de las que, al final, resultó ser completamente inocente ... ), que limitaron aún más el tiempo útil disponible. Aún así (aunque también por pura perseverancia) nos acostamos tarde, a eso de las cuatro y pico, no mucho antes de que apareciesen las primeras luces del alba. Y al día siguiente aún hubo tiempo para una clase magistral de procesamiento de imágenes astronómicas impartida por Toni Mancera, antes de partir para Albacete a un nuevo turno de trabajo con el que rematar el agotador fin de semana

Foto: Moisés Gil.

En definitiva, fue breve pero intenso. Un punto de partida hacia un mundo complejo y apasionante. En próximas entradas, las tomas que logré reunir esa noche.


martes, 3 de abril de 2012

La pequeña estrella del Cisne



Hace ya bastantes años, mas de once, publiqué mi último artículo en una revista. Se trataba de un artículo sobre astrofísica en la principal (hoy ya única) revista de astronomía amateur española, Tribuna de Astronomía (hoy rebautizada como AstronomíA). Corría el mes de noviembre del año 2000 (*). Algún día les tengo que contar esa breve y peculiar etapa de mi vida en la que me dediqué ocasionalmente a la literatura científica, pero ahora no viene al caso.

El tema es que el artículo en sí no era mas que la versión mas o menos resumida de un trabajo de investigación (básicamente bibliográfico) realizado para la asignatura de astrofísica durante mi licenciatura en Ciencias Físicas. Y versaba sobre los diferentes aspectos y cualidades de un estrella concreta, 61 Cygni.

Es curioso cómo se le puede tomar cariño a una estrella hasta el punto de tomarte como algo personal lo que pueda tener que ver con ella. Y no es la ñoñería ésa de bautizar estrellas previo pago del correspondiente precio a una empresa de muy dudosa reputación; en mi caso fue (es) como si aquella fuera de mi efectiva propiedad, o mejor aun, como una cierta forma de enamoramiento.


A simple vista no es mas que una humilde estrella apenas perceptible entre miríadas de otras en la constelación del Cisne. Para mas inri, en una zona directamente atravesada por la Vía Láctea, que acapara buena parte del protagonismo de la región. Por ahí cerca también está Deneb, uno de los tres vértices del conocido como "triángulo del verano" junto a Vega y Altair, y algo mas lejos Albireo, posiblemente la estrella doble mas hermosa del cielo septentrional.

También es una región excepcionalmente abundante en nebulosas de emisión, como NGC 7000, la Nebulosa de Norteamérica, o IC 5067, la Nebulosa del Pelícano, por poner solo dos ejemplos.
 

Pero el caso es que su aspecto es engañoso. En realidad es una estrella muy especial y con una gran importancia en la historia de la Astronomía. Fue la primera estrella de la que se conoció su distancia (aparte del Sol, claro) y una de las estrellas que mas rápidamente se mueven entre las demás (en desplazamiento aparente, en lo cual influye que es una vecina cercana de nuestro sistema); fue una de las primeras estrellas dobles conocidas y un serio candidato a poseer planetas a su alrededor, aunque hasta la fecha nunca se ha confirmado. Y también ha sido fuente de inspiración para la ciencia-ficción.

Echando la vista atrás, mi relación con 61 Cygni es como uno de esos amores de juventud, intensos e imposibles, que no se olvidan jamás. Cada detalle que descubría en ella me llenaba de gozo y asombro; poco a poco los datos fueron trazando una imagen tan nítida y vibrante de aquel sistema estelar que no me costaba nada viajar con la mente hasta allí y fantasear con los mundos extraños que las orbitarían.

Representa también el periodo mas intensamente intelectual que he vivido, un tiempo en el que soñé con ser astrofísico y hasta tracé mi área de interés (formación y evolución de estrellas de pequeña masa). No pudo ser, pero aun quedan rescoldos que lucen a la primera oportunidad.


Vista con telescopio, 61 Cygni es en realidad una pareja de estrellas, una anaranjada y la otra rojiza. No son un par muy apretado, lo que unido a su cercanía hace que en realidad sea bastante sencillo verlas separadas; con un buen objetivo de 100 mm de focal bastaría para desdoblarla en sus dos componentes (resolverla, en la jerga astronómica) aunque apenas a tres píxeles de centro a centro. Con el objetivo con el que está hecha esta foto (un 50 mm) no se llega a distinguir, de modo que tendría que probar con el 200 mm mas duplicador para lograr algo decente (12 píxeles de centro a centro, suficiente para que queden separadas).

Dudo que con esa foto ganase una APOD o conmoviese algún corazón. Pero aun así sería una foto importante para mi: el retrato de un amor platónico.
 

(*) El artículo en cuestión está disponible para quien tuviese curiosidad. No tienen mas que pedirlo.

miércoles, 14 de marzo de 2012

Esplendor Conjuntivo



  Miren que soy de los que aprecian un buen estar a solas uno con el mundo, pero hay que reconocer que a veces dos es mejor que uno. Y cuanto mas juntitos mejor. Llámenlo amor, pasión, amistad, cooperación, solidaridad, compañía, ... O esplendor, como en este caso.


La especie humana empeñada en no mirar nunca para arriba (ni para adelante mucho mas allá de sus propias narices) y aun así el mundo nos regala estas joyas de luz pura y cegadora. Somos ricos y no nos damos cuenta ...





P.D.: He intentado explorar tres enfoque diferentes para retratar la efeméride; éxito dispar. Otros han sabido hacerlo mucho mas certeramente que yo: si no lo han hecho ya, no dejen de pasar a ver las visiones de Jordi Busqué (genial toma desde Panamá), Paco Elvira (y ésta), Jan Puerta (desde Chile), o Frikosal (y ésta, ambas de los días previos al evento).

domingo, 26 de febrero de 2012

El cazador y sus violentas pasiones


 Según la mitología griega, Orión era un cazador gigante. Hay numerosas versiones de su historia pero todas tienen un denominador común: es una triste historia de amor. De amor mezclado con celos y con obsesión. En unos casos sus amores eran con la diosa Artemis, en otros con Mérope, una de las Pléyades, y en otros con las Siete Hermanas en su conjunto. Incluso se cuenta que llegó a violar a Mérope, que acosó a sus hermanas y que murió a manos de Artemisa por maquinación de Apolo, celoso de la pasión de su hermana por el gigante. También anda por ahí un escorpión colosal con el que no se llevaba nada bien ...

 Pasiones candentes y destructoras. Lo que no va mal a una constelación tan radical, tan visceral, en belleza y secretos. Les cuento, de norte a sur.


 En la parte superior izquierda de la constelación se encuentra la brillante estrella Betelgeuse, una supergigante roja que en algún momento (en CUARQUIER momento) de los próximos mil a diezmil años estallará como supernova y se convertirá durante algunas semanas o meses en el fenómeno celeste mas memorable de todos los tiempos (o casi, todo va en gustos). Mas abajo (al sur) hay un grupo de tres magníficas estrellas azules casi perfectamente alineadas que se conocen como el Cinturón de Orión y cuyos evocadores nombres son Alnitak, Alnilam y Mintaka. Junto a la primera de ellas se encuentran las nebulosidades de NGC 2024, conocida como La Flama, IC 434 y B33, la famosa nebulosa Cabeza de Caballo.

 Mas abajo se haya otro grupo de estrellas alineadas, mas débiles, conocidas como la Espada de Orión, en donde se aloja la impresionante y archiconocida M42 o Nebulosa de Orión (a la que ya visité anteriormente), junto a M43 o Nebulosa de De Mairan. Constituyen uno de los criaderos de estrellas mas cercanos a la tierra y se encuentra en plena ebullición. Finalmente, en el extremo inferior derecho, la estrella Rigel que reina con elegancia y fría belleza, mientras oculta la verdad de su naturaleza triple.
 

 Todas estas eminencias cósmicas son visibles en mi fotografía y les pongo un mapa estelar extraído del Sky Atlas 2000.0 para que se ubiquen. Y lo mejor de todo es que también son visibles otros dos elementos mas sutiles, aunque hay que fijarse bien para verlos.

 A la derecha de Rigel, hay una nebulosa, IC 2118, conocida como Cabeza de Bruja por su siniestra silueta (si ven la imagen a toda resolución la podrán intuir con su pálida luz grisácea); la maldad tras el frío brillo del acero.

 Y a la izquierda, como un gran arco que envolviese la parte inferior de la constelación, el Bucle de Barnard, un enorme arco rojizo producto de la titánica explosión de una gran estrella hace dos millones de años y que hoy brilla aun producto de la ionización que sufre su materia por la intensa luz ultravioleta de las poderosas estrellas del Cinturón, hermanas supervivientes de aquel leviatán estelar. El ardiente recordatorio de la pasión destructora.

 De estas cosas nada sabían los griegos. Y sin embargo, qué hermoso paralelismo.

Y no me negarán ustedes que la foto me salió chula ¿no? ...

miércoles, 22 de febrero de 2012

El Rojo y el Azul


 En la última entrada del año pasado les prometí que una vez entrado el nuevo les mostraría el resultado de mis primeras experiencias en astrofotografía "en serio" (vamos; con orden, criterio y metodología). Y lo cierto es que hubiese preferido empezar por otra y reservarme ésta para el final, pero no he podido resistirme.


 Pero antes de nada les voy a introducir un poco.

 En los cielos de otoño e invierno, precediendo como un copero al gigante Orión, luce en todo su esplendor la pequeña joya celeste de las Pléyades. A ojo desnudo es un pequeño grupo de seis o siete estrellas (según la agudeza visual del observador) apiñadas en una superficie aparente que equivaldría mas o menos al doble de la de la Luna. Las Pléyades (o M45 en los catálogos astronómicos) técnicamente son lo que se conoce como "cúmulo abierto", una agrupación de estrellas físicamente ligadas y con origen común. En general se trata de estrellas muy jóvenes, a las que todavía no les ha dado tiempo a alejarse mucho de la matriz de gas y polvo de la que nacieron. Por eso suelen estar dominados por brillantes estrellas azules, cuyas cortas pero espléndidas vidas no les dejan llegar muy lejos como astros solitarios e independientes.
 A mí personalmente me parecen uno de los elementos mas espectaculares y hermosos del firmamento septentrional y siempre les he tenido un especial cariño.


Algo al Este de las Pléyades se encuentra una nebulosa de emisión, la NGC 1499, también conocida como la Nebulosa de California por recordar su forma la del estado del oeste de los EEUU. Es una región HII (lo que en la jerga significa que es una nebulosa que brilla por la emisión del hidrógeno ionizado), por lo que presenta un hermoso color rojo profundo o escarlata, y forma parte de un complejo mucho mas amplio de nubes moleculares, de las que no es mas que una sección expuesta a la intensa radiación ultravioleta de una gran estrella cercana, Menkib, de la constelación de Perseo (y que en la foto es la estrella azul brillante que está entre la nebulosa y las Pléyades, a 2/5 de la distancia entre ambas). Es como un hermoso velo rojo ondeando a la izquierda de las Siete Hermanas (nombre popular con el que en algunos lugares se conoce también a M45).


Juntas en una misma toma, M45 y NGC 1499 constituyen un precioso contraste de color y un objetivo sorprendentemente sencillo para la iniciación en astrofotografía con seguimiento. La mía, sin ir mas lejos está hecha con una focal de 50 mm a f:2,8 (si alguien está interesado en los datos técnicos completos no tiene mas que pedírmelo). Y es un primer intento ...

Saludos a todos y espero que la salud me deje actualizar el blog algo mas a menudo, porque llevo una racha ...


P.D.: He hecho un pequeño cambio de look al blog (por puro aburrimiento, no se crean), ya lo habrán notado, pero no termino de hacerme con las sutilezas del diseño en blogger y alguna chapucilla sin resolver mancilla el resultado. Espero que sepan perdonarlo ;)

miércoles, 28 de diciembre de 2011

Formas de acabar un año


Por ejemplo irse al campo, en algún punto en medio de la nada de un páramo castellano, con un frío del carajo a poner a prueba tu entereza y coraje permaneciendo quieto y a la intemperie durante mas de cuatro horas.

Por ejemplo empapándose de la exquisita y delicada belleza de una conjunción entre Venus y una delgada Luna cenicienta.



Por ejemplo esperando que amanezca una galaxia entera, la Vía Lactea, desde detrás de unos árboles. Y que te importe una leche el amenazador aspecto de un granero abandonado un poquito a la derecha de esos árboles, ni los ruidos imprecisos de animales rondando a tu alrededor. Porque solo bajas a tierra para lamentar lo escasos que se te hacen los 17 mm de angular que te da tu objetivo y para acordarte de los afortunados que gozan de un 10 u 11 mm, o incluso de los excéntricos que practican con un Ojo de Pez.


Por ejemplo jugando al escondite con las nubes, a ver si el próximo hueco te deja esos vitales cinco minutos de exposición para pillar Orión en todo su esplendor. Y cuando te hartas de jugar con ellas, aun te inventas una travesura, un pequeño guiño a un amigo, para matar el rato mientras recoges el equipo y descubres que no sientes los dedos de los pies de tan helados que los tienes ...


Hasta aquí el paisaje astronómico; las tomas de astrofotografía, potentes, curradas, tremendas (o eso creo) se las enseño ya el año que viene.

Feliz año a tod@s.


P.D.: La última foto es un homenaje a Xavi Piera, un gran tipo y un amigo, que hizo una foto muy original en la que me he inspirado. La pena es que me cambié de coche: yo antes tenía un Ford Orión ...

jueves, 10 de noviembre de 2011

M42, la Nebulosa de Orión, revisitada


En estos días he realizado una revisión de algunos de mis trabajos pasados en astrofotografía. En realidad es una tarea siempre pendiente porque con el tiempo se van aprendiendo cosas nuevas sobre procesado y conviene hacer versiones nuevas de fotos antiguas para sacarles bien todo el jugo.


Es el caso de ésta, posiblemente mi mejor foto del tema hasta hoy y que ya les presenté en versión previa en febrero pasado. Quizás la vean cambiada y es natural, porque aparte del procesado mejorado la he recortado y reencuadrado para su presentación "en sociedad".


La Nebulosa de Orión tal vez sea el objeto astronómico mas fotografiado (después de la Luna, el Sol y los planetas), de modo que no aspiro a aportar nada al caso. No obstante ello tiene una ventaja asociada; puesto que es bien conocida es mas fácil de apreciar el resultado para un público mas amplio. Y a mí particularmente me sigue sorprendiendo esta foto.

Si hace diez años (¡¡tan solo diez!!) me hubiesen dicho que algún día haría una foto como ésta seguramente habría llorado de emoción y desde luego habría pensado en un equipo costoso y de alta calidad. Pero desde luego no en una réflex popular mas un objetivo fotográfico (por mas que sea un Leica ... ). Realmente se hace sorprendente el avance tecnológico que se ha producido en el campo de la fotografía digital en estos últimos años.

Si bien el procesado es todavía muy básico (me queda muuuucho por aprender y viendo como se las gastan algunos excelentes astrofotógrafos de por aquí mismo, sin ir mas lejos, me da en la nariz que siempre será así ), el grado de detalle que se puede obtener de la nebulosa es asombroso y sobre todo teniendo en cuenta que la focal era tan solo de 200 mm (al recortar, el resultado aparenta el que se obtendría con un 450 mm). Y aunque mas arriba lo he ninguneado, lo cierto es que buena parte del mérito (mas bien todo) es del objetivo, un Leica Vario-Elmar R 80-200 mm f/4, cuyo nombre no puedo pronunciar sin genuflexionarme repetidas veces.

Es una toma única, sin apilado ni flats ni biass, de solo 4 minutos a ISO 200 y desde un lugar con cielo "urbano" profusamente contaminado de luz, por lo que las opciones de mejora son casi interminables. Sin ir mas lejos, tengo en mente realizar en los próximos meses una excursión a Ayna, en el sur de Albacete, uno de los lugares con cielos mas oscuros de la península, y realizar una nueva versión, esta vez con 16 tomas de 4 minutos mas sus correspondientes darks, flats y biass, y tal vez algunas de 1 minuto y 2 minutos para aumentar el rango dinámico. Me parece que a poco que yo esté a la altura, el resultado puede ser una gozada.

miércoles, 2 de noviembre de 2011

Soles en explosión


"He visto a las estrellas nacer y las he visto morir. He visto soles en explosión"




Cuando una estrella de masa pequeña o moderada se acerca al final de su vida como estrella de la Secuencia Principal, se inflama y empieza a desprender sus capas exteriores. Esta etapa, conocida como de "Gigante Roja", la hace crecer hasta ocupar un volumen miles de veces superior al que tenía durante su vida normal, enrareciendo y enfriando sus capas externas (motivo por el cual se vuelve roja). Hasta tal punto que su propio viento estelar termina por arrancarlas a jirones y proyectarlas al espacio interestelar.

Desde lejos, esas capas arrancadas, excitadas por la radiación de la anciana estrella y por el impacto con el medio interestelar, se nos muestras como caparazones multicolores mas o menos esféricos a los que denominamos "Nebulosa Planetaria". Millones de años mas tarde esos restos serán semilla de nuevos mundos. 


El Cosmos parece tener la extraña propiedad de repetirse a cada escala. Lo muy grande y lo muy pequeño, lo eterno y lo efímero, no son mas que facetas de un mismo orden.


martes, 25 de octubre de 2011

Como fotografiar la galaxia de Andrómeda sin telescopio ni seguimiento


Les voy a mostrar dos fotografías como comparación. La primera es una fotografía hecha por mí el 5 de octubre pasado. La segunda una fotografía pública realizada con telescopio profesional, sobre montura con seguimiento y varias horas de integración. Está claro cuál gana pero lo increíble es que la mía es tan solo un recorte de otra (que se muestra mas abajo) que fue tomada ¡¡con una Canon EOS 450D con objetivo de 50 mm a f/2 y 5 minutos de exposición a ISO 800 sobre un simple trípode fotográfico!!.


Crédito de la segunda fotografía: Computer Wallpapers (FreeComputerWallpapers.Net). La escala de las dos imágenes no 
es exactamente la misma. Habría que reducir la segunda un 25% aproximadamente para que la comparativa fuese perfecta.

¿Cómo? Pues de una manera increíblemente sencilla: apilando un gran número de fotografías fijas mediante un programa informático (el DeepSkyStacker en este caso).

La idea es la siguiente; con un trípode fotográfico, al no seguir el movimiento celeste, en cuanto la exposición se alarga mas de unos pocos segundos (típicamente media docena de ellos) las estrellas dejan de parecer puntos y se transforman en pequeñas trazas. Además, los objetos extensos, como la galaxia de Andrómeda se "emborronan" y pierden definición; salen movidos. Eso significa que nunca podríamos realizar en esas condiciones tomas que fueran mas allá de ese límite, con lo que nunca podríamos aspirar a captar la galaxia (tal vez sí poniendo un ISO enorme, como el que actualmente equipan muchas cámaras digitales, pero a condición de tolerar terribles dosis de ruido que la harían prácticamente inobservable y/o desprovista de detalles). Sin embargo, dividiendo el tiempo de exposición total en pequeños intervalos menores que el límite del que hemos hablado y uniendo luego las fotos, podríamos construir una que si lo lograse, con la única condición de que cada toma quedase alineada con las demás, es decir, que la moviésemos para compensar el movimiento celeste. Hay diversos programas informáticos que realizan esta tarea de manera automática: DeepSkyStacker, IRIS, RegiStax, MaximDL, ... y muchos de ellos son gratuitos.

 Campo completo de la toma recortada de mas arriba

El primer paso consiste en calcular el tiempo de exposición de cada toma individual. Esto se obtiene calculando cuánto tiempo tarda una estrella en recorrer el ancho de un pixel sobre la superficie del sensor mediante la fórmula: 

 (40 x L) / (3 x F x coseno [declinación])

, donde F es la focal del objetivo en milímetros y L el tamaño de cada pixel en micrones. Para un objetivo de 50 mm sobre una cámara con pixels de 5,2 micrones, ello se traduce en que el tiempo que tarda una estrella (con la declinación de Andrómeda, que es de 41º) en recorrer un pixel es aproximadamente 2 segundos. Ese sería el tiempo de exposición límite teóricamente pero en la práctica, dado que las estrellas suelen ocupar círculos de al menos tres pixels de diámetro, el tiempo de exposición puede aumentarse hasta los 6 segundos sin problemas (disminuyendo con ello el total de fotografías a realizar).

 La misma toma pero mostrando las líneas de la constelación y sus estrellas 
principales, para que puedan hacerse una idea de la amplitud del campo.

En mi caso escogí un tiempo de exposición de 5 segundos, lo que suponía hacer un total de 60 tomas para reunir los 5 minutos de tiempo integrado. Las tomas fueron realizadas con la función de reducción de ruido en exposiciones largas, formato RAW y modo fiel (no le aplica ningún preproceso). Tras el apilado con DSS (parámetros aplicados: modo estándar, alineamiento automático, apilado Recortado Kappa-Sigma con kappa = 2.00 y 5 iteraciones), hice un procesado básico de la toma con PixInsight LE (únicamente corrección de brillo y contraste mediante histograma. Estoy seguro de que con un procesado experto se habría podido obtener mucho mejor detalle).

El resultado es muy mejorable. Por ejemplo diafragmando a f/4 para eliminar las trazas de coma que se hacen visibles en el recorte (aunque ello elevaría a 240 el número de tomas necesario para compensar la pérdida de luminosidad), procesándola con mas rigor o implementando técnicas de reducción de ruido (a base de darks y biass. Si alguno no sabe lo que son ... mejor otro día me pongo a ello). Y por supuesto también podría hacer la fotografía con una mayor focal y con una montura dotada de seguimiento automático. Pero así tendría menos gracia ¿no?

Visto lo visto, si alguna vez tuvo interés por fotografiar el espacio profundo, ya no hay excusa para seguir demorándolo. Por equipo no será.


miércoles, 19 de octubre de 2011

La Tierra y el Cielo




Recuerdos de Ithaké;
Trigo maduro aguardando paciente la cosecha.
Cielo de verano sereno y hermoso.
Tiempo de contemplación y deleite.


martes, 20 de septiembre de 2011

Caserío Benalí (II): Bajo la Luna y las estrellas



No es mi tierra, Valencia, lugar que pueda presumir de cielos nocturnos libres de contaminación luminosa. Sin embargo, existen en ella lugares que, si bien no escapan de ese mal, al menos lo compensan con una indudable fotogenia. De éste en concreto ya les introduje hace algún tiempo.

Pasé allí un fin de semana a principios de año y el buen tiempo me dio la posibilidad de hacer fotografía nocturna. No obstante, era una noche de luna y la contaminación luminosa de Valencia resultaba sumamente impertinente (¡pese a estar a 50 km!). Pero dicen que el carácter se forja en las adversidades y lo cierto es que, en lugar de lamentarme, decidí sacar provecho a ambas cosas e incluso me atreví a un experimento. 


La Luna, Júpiter y el Árbol de la Vida

La primera foto es el resultado de aplicar una técnica de reducción de contaminación luminosa que desarrollé y expliqué hace algún tiempo (pero que todavía no había puesto a prueba con una toma "de verdad"). Y lo cierto es que estoy contento, pese a que sigo sin resolver la cuestión de como "salvar" la luminosidad de la Vía Láctea (machacada junto al resto, por desgracia).

Las dos últimas, en cambio, tratan de aprovechar la contaminación luminosa para crear un efecto estético (el extraño cromatismo que introducen en la atmósfera). Es decir: si no puedes con tu enemigo, únete a él.

Al fondo Valencia, orgullo de sus gobernantes, escarnio de las almas sensibles.

Ontinyent y ¡Yecla!, compitiendo por ser protagonistas del cielo bajo la atónita mirada de Orión y el círculo de piedra.

  

lunes, 5 de septiembre de 2011

Dyehuty




 Dyehuty representado como babuino con el disco lunar (Fuente: Wikipedia)

Cuenta la leyenda que cuando los egipcios se lamentaron del ocaso del sol en el horizonte occidental, el dios del Sol, Ra, encargó al dios Dyehuty (Thot) la creación de una luz que les alumbrase durante su ausencia. De este modo se originó la luna. Ello convirtió a Dyehuty en el "Señor del tiempo y calculador de los años", el que "separa los tiempos y los meses y los días".

 

También se le atribuía la invención de la escritura jeroglífica. Era, pues, el dios de la Sabiduría. También el del juicio recto, dado que pesaba las almas, pensamientos, palabras y actos de los hombres. Es irónico que hoy, en cambio, a quien pierde el juicio le denominemos "lunático".

* * *

A sus casi tres años, mi hijo es un enamorado de la luna y de la cultura egipcia. Esta entrada es para darle el gustazo y para recordarme a mí mismo que tengo que hacerle mas fotos al disco de Dyehuty.

sábado, 13 de agosto de 2011

La noche en Es Caló des Morts



Este verano me decidí a iniciar una serie de pruebas en torno a nuevas técnicas. Quería experimentar con los "time-lapse", trazas de estrellas y mosaicos, temas que, por un motivo u otro, nunca había tomado. Pero no siempre querer es poder. A veces hay que pedir permiso y no siempre se te concede.

Admito que no soy de esas personas con el pundonor a prueba de bomba. No seré yo quien pierda algún dedo del pie congelado por apurar esa última toma extraordinaria sobre una peña imposible a 2000 metros de altitud; me gusta la aventura pero soy de los que cuando se le enciende la reserva recoge los trastos y lo deja para otro día ... no sin antes ofender al silencio de la noche desahogándome verbalmente.

Pero lo cierto es que, heroicidades al margen, cuando los duendes no quieren los astrónomos/fotógrafos no pueden. Cuesta creerlo hasta que lo vives pero hoy por hoy puedo certificarlo; todo equipo tecnológico de observación y/o captura celeste es por definición un "Gran Atractor de Nubes". Puntualizo; adquiere esa cualidad justo en el momento en el que está totalmente instalado y nunca antes, así como que la amplitud y espesor de la capa nubosa es directamente proporcional a la complejidad y tiempo requerido de instalación del mismo.

La cuestión es que, al final, la apretada agenda "astrofotográfica" de 8/9 días empezó a menguar y condensarse hasta alcanzar la densidad crítica a partir de la cual se impone la dolorosa decisión de prescindir de parte de ella. Allí quedarón los time-lapse primero y las trazas de estrellas después. Lo que debían ser pruebas de localizaciones para mosaicos terminaron siendo EL mosaico. Un excitante y precioso proyecto, que no desvelaré, deberá esperar un año (al menos) mas ...

Poco pude salvar. No hubo suerte. Tal vez sea un guiño del destino para que me esfuerce mas, para que persevere mas ceñudamente.

Les dejo ese mosaico v1.0, con toda la imperfección y precariedad de lo que no tenía mas pretensión que ser un mero preparatorio. No obstante les diré que trata de retratar uno de los lugares mágicos de mi isla y que me he prometido a mí mismo no cejar hasta lograr mostrar toda la extraordinaria belleza y embrujo que irradia.

Algún día ...

jueves, 21 de julio de 2011

Hierofanía




Le tomo prestado el término a Josep Fábrega de un comentario suyo en el blog de Frikosal; es verdad, en ocasiones es inevitable que se te encoja el corazón ante lo que no puede definirse mas que como una manifestación de lo inasequible, de lo infinito, de la eternidad. Que sea Dios responsable o no de ésto, francamente, me tiene sin cuidado. Pero desde luego todo mi ser se estremece y se conmueve ante semejante espectáculo. Bien es cierto que yo vengo a ser un ateo bastante espiritual.

¡Y qué poco hace falta para disfrutarlo! Mi humilde cámara, un objetivo (también humilde) a 17 mm y F/2.8 y otro (este sí, sagrado por derecho propio) a 50 mm y F/5.6, cuatro minutos a ISO 400 una y ocho a ISO 200 la otra, y, claro está, una montura ecuatorial con seguimiento (de segunda mano, pero "excelsa macchina"). Quizás ahí resida parte de mi asombro metafísico, en que apenas un velo nos separa de la trascendencia.

Por cierto, la segunda (Antares, para mas señas) está hecha desde el aeropuerto de Albacete, en condiciones de alta contaminación luminosa (y esta vez no le he substraído informáticamente el fondo luminoso). Creo que nunca voy a parar de asombrarme con estas cosas ...


P.D.: Estoy desolado por el destrozo de las fotos que hace blogger al comprimirlas para almacenarlas en sus servidores. Les juro que los originales son muuuucho mejores que lo que ven aquí ...

domingo, 6 de marzo de 2011

La noche del Meteorólogo


A cierta hora de la madrugada el cuerpo, harto de esperar dormirse, termina por olvidarse del sueño. Se entra entonces en un estado paradójico en el que no acertamos a encajar la hora en la que nos encontramos con el estado de alerta de nuestro cerebro. Es la peor hora para los insomnes, cuando ahuyentado el sueño la lucha por dormir pierde toda esperanza, ese tiempo atroz en el que el tiempo parece no avanzar y la noche se hace eterna. Pero es muy distinto para quienes velamos por obligación.

Para el Meteorólogo en un aeropuerto, es un extraño momento. Alerta el cerebro, silencioso y suspendido el mundo entero a tu alrededor, en medio de la hora bruja, es un tiempo de inspiración y creatividad si sabes dejarte llevar. Es un tiempo para revelaciones en el que todo parece fluir con una facilidad asombrosa. No sé muy bien cómo explicarlo: es un momento en el que cualquier cosa que intentes te sale sin esfuerzo.

No, no es la Luna llena. Es Sirio desenfocada ...

A veces me pasa, y aunque sea una animalada pasar 24 horas seguidas sin hechar ni una mala cabezada (que son mas en mi caso, casi 40, por el horario al que se produce el relevo de turno y por el largo viaje que he de hacer desde mi casa hasta el aeropuerto), es casi irresistible la tentación de ver el entero circular de los astros y del mundo por ese habitualmente oculto devenir que se da entre ocaso y alba. Es un momento en el que pruebo cualquier cosa que se me ocurra porque me siento dueño absoluto de mi tiempo, algo que fuera de esas ocasiones es siempre, para todos, relativo. Pero entonces no pasa nada; la diferencia entre un cuarto de hora y tres horas es apenas un matiz insignificante. Te puedes tomar tu tiempo, incluso disfrutarlo, regodearte en la parsimonia, detenerte a contemplar, probar las veces que haga falta.


A las seis recojo todo, porque el mundo vuelve a ponerse en marcha y mi reinado absoluto toca a su fin. Y entonces un último e inesperado regalo; la conjunción de la Luna, en delgado menguante, y Venus espléndido (o espléndida, ya que antes fue diosa que planeta), unidas en el alba.


A todo esto, el amigo Unsui fue mas rápido y ya dejó constancia del evento esa misma mañana ...

viernes, 25 de febrero de 2011

La "Macchina" ya está aquí ...


Hoy, ahora mismo, acabo de probar por primera vez mi nueva montura ecuatorial motorizada y he realizado mis primeras fotos astronómicas con seguimiento. ¿Qué puedo decir?. El impacto es brutal. Es como descubrir de pronto que el mundo está en tus manos.

Éste es el resultado. Insisto en que he tomado estas fotos hace apenas dos horas. Tan solo me ha dado tiempo a descargarlas de la cámara y darles un ligero procesado para poder publicarlas. Y, como comprenderán, no son las mejores que he sacado; son simplemente, las PRIMERAS. Y eso me asombra, porque si ya han salido así, ¿qué pasará cuando aprenda a lidiar con pericia con las sutilezas de la montura y de las ópticas?¿Qué pasará cuando tire las fotos desde un lugar oscuro y con un cielo de calidad en lugar de hacerlo desde la azotea de un edificio del aeropuerto en el que trabajo, con sus potentes focos y la contaminación de la cercana Albacete?

Estoy temblando de emoción ...

Las Pléyades (M45), con las tenues nebulosidades azules que envuelven a sus estrellas principales.

La nebulosa de Orión (M42); ¿hace falta añadir algo?

La estrella Sirio, la mas brillante de cuantas se pueden observar
en la bóveda celeste, joven, delicada y hermosa.


Todas están tiradas con un 200 mm a F/5.6, ISO 200 y 4 minutos de exposición. Y ni tiempo me ha dado de ponerles el logo.