"Háblame, oh Musa, y cuéntame del hábil varón que en su largo extravío, tras haber arrasado la

sagrada ciudadela de Ilión, conoció las ciudades y el ingenio de innumerables gentes".

Homero
, Odisea, Canto I



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miércoles, 12 de septiembre de 2012

AstroAyna 2012 (II): M31, segundo intento.

 
No terminó de acompañarnos la meteorología en la reunión de AstroAyna de este año de la que ya les hablé en la primera parte. Eso limitó  los experimentos que tenía previsto hacer y varió algo la elección de objetivos. En un principio no tenía previsto trabajar en una fotografía sobre M31, la Galaxia de Andrómeda, pero finalmente terminaría siendo co-protagonista.

Ha pasado ya algún tiempo desde que realizase mi primer intento sobre este espectacular objeto. El tiempo ha dado para mejorar el resultado, aunque bien es cierto que la técnica y el equipo empleado en esta ocasión son bastante más "ortodoxos" y eso ayuda. En fin, queda aun un largo camino para empezar a conseguir resultados decentes pero ya se puede establecer un evolución (a mejor, por suerte).

Datos: 6 tomas apiladas de 2 minutos cada una a ISO 800. Objetivo 80-200 F4.0
 @ 200 mm de focal y f5.6. Recortada para centrar la galaxia y reducida a 1024 px.

Les vuelvo a poner la versión v1.0, de octubre del 2011, a efectos de comparación.

Datos: 60 tomas apiladas de 5 segundos cada una a ISO 800. Objetivo 50 F1.7 
@ f2. Montura sin seguimiento. Recorte de 1024 px a resolución nativa.

Para futuras versiones creo que dejaré a un lado los ISO altos (ya ven, para la EOS 450D, ISO 800 es ISO alto ... ) porque, para tiempos de exposición de ese orden y teniendo en cuenta el alto brillo del objeto, el rango dinámico del que disfruta es demasiado limitado y se pierden detalles del núcleo de la galaxia. Y seguiré aumentando el tiempo de exposición acumulado; 6x2 minutos hacen unos escasos 12 minutos acumulados, algo demasiado miserable para esperar resultados de calidad (a partir de 1 hora ya, si eso, empezamos a hablar ... ).

Teniendo en cuenta que en las próximas semanas M31 va a ir ganando altura en el cielo nocturno, empezando con ello su temporada de observación, creo que pronto podremos lanzar la v3.0. A ver si se animan también ustedes.

jueves, 19 de enero de 2012

Una fotografía muy complicada (pero tremendamente interesante)


Tengo que empezar esta entrada pidiendo disculpas por mi "desaparición" de las últimas semanas. No me llena de satisfacción precisamente dejar que se me acumulen los comentarios sin responder, ni dejar de visitar y comentar los blogs amigos que sigo, ni tener el mio parado y huérfano de nuevas entradas. Pero es que el año ha empezado bravo y entre unas cosas y otras apenas me he podido poner frente al ordenador y mucho menos hacerlo para algo que no fuese trabajo.

Pero como no hay mal que por bien no venga (no tengo tiempo porque estamos, mi pareja y yo, en plena eclosión de ilusionantes proyectos), ni que cien años dure (de vez en cuando algún hueco sale, como éste, sin ir mas lejos), aquí estoy de nuevo aunque por tiempo limitado para enseñarles una foto con ánimo exclusivamente pedagógico.


La cosa es que parecerá una tontería pero es una foto algo complicada de hacer. Se trata de hacer con una cámara lo que el ojo humano realiza sin esfuerzo, a saber, captar a un tiempo el disco de la Luna y su corona luminosa. Pero antes de decir mas sobre la dificultad del caso les contaré el porqué es interesante lograr ese objetivo.

No sé si alguna vez se habrán planteado ustedes por qué la Luna (y el Sol) tienen una corona luminosa a su alrededor, qué la produce, ni si siempre tiene el mismo aspecto. Bueno, la respuesta es que la corona lunar (y solar) es producto de la difracción producida por la presencia de partículas en suspensión en la atmósfera (aerosoles) y muy en particular por la de pequeñas gotitas de agua.

Cuando la Luna se ve a través de un velo de nubes de tipo cirro o de nubes estratiformes, medias o bajas, finas y traslúcidas, lógicamente atraviesa una región atmosférica rica en gotitas en suspensión, que es lo que al fin y al cabo es una nube (hay quien piensa que el vapor de agua es visible pero no es así; lo vemos cuando se condensa en pequeñas, casi microscópicas gotitas de agua, tan ligeras que la simple agitación del aire por su turbulencia natural las mantiene en alto y les impide caer a tierra). Ésa es la situación en la que estamos acostumbrados a ver las coronas, con sus arcos coloreados y su espectacular despliegue. Hace tiempo ya les mostré un halo solar, un fenómeno relacionado, captado por mí desde Albacete en esas condiciones. Aquí tienen otro ejemplo, éste de corona solar, en el que se ven bien los arcos coloreados:


Pero no es tan habitual que prestemos atención al hecho de que incluso en un día completamente despejado es posible percibir la corona lunar, aunque en una versión mucho menos llamativa (muy raramente son visibles los arcos coloreados). Ello es así porque incluso aunque no haya nubes, el aire está lleno de pequeñísimas gotitas de agua condensadas alrededor de algunos tipos de partículas de polvo, cristalitos de sal marina, polen o cenizas provenientes de incendios forestales o combustión de motores, incluso aunque la humedad relativa sea mas o menos baja. Ése es el caso de la foto.

Y ocurre que las características concretas de cada corona nos dicen muchísimas cosas sobre esas pequeñísimas partículas pese a que no las podamos ver. Por ejemplo nos puede decir su tamaño promedio. Y eso porque el tamaño de la corona (su diámetro) guarda relación con el de las gotitas que la producen. Para ello basta con aplicar la sencillísima fórmula que dice que ese tamaño, en micrómetros, es igual al resultado de dividir el número 120 por la relación entre el diámetro de la corona (sin sus arcos coloreados) y el diámetro de la Luna. En el caso de mi foto ello indica que el tamaño de las gotitas presentes en ese momento en el aire era de 27 micrómetros (0.027 mm), dado que 120 / 4.5 = 27. Pero es que además nos dice que la dispersión de los tamaños (mas o menos la diferencia entre el tamaño mayor o el menor y el promedio) en el aire es al menos del 20%.

Es decir; podemos hacer ciencia simplemente con tomar una foto. Si les interesa profundizar algo mas en el tema les recomiendo esta interesantísma web sobre óptica atmosférica.

¿Y en qué consiste la dificultad de la foto? Bien, les contaré que para realizarla tuve que hacer dos tomas y luego empalmarlas, una de 1/2500 de segundo y la otra de 1.6 segundos, lo que significa 4000 veces mas exposición que la primera, por lo que hay ¡¡12 pasos de diafragma entre una y otra!!. No hay cámara en el mundo, ni amateur ni profesional, ni siquiera científica, capaz de realizar en condiciones una toma con un rango dinámico tan enorme; o sale bien la Luna o sale bien su corona, pero no ambas a una.

Éso para que valoremos un poco mas el regalo que nos hizo la naturaleza y lo mucho que le queda al ingenio humano para lograr emularla.



lunes, 2 de enero de 2012

Formas de empezar un año


Ya les conté hace solo unos días unas cuantas formas de acabar un año. Hoy les contaré un par sobre cómo empezarlo.

La primera es bien potente: creando.

Mucha gente, poco antes de las campanadas de fin de año, hace solemne acto de compromiso y se encomienda a sí mismo la "ineludible" obligación de cumplir una serie de loables propósitos. Algunos, sin embargo, deciden saltarse la ceremonia y comienzan el año realizando directamente alguno de ellos. Mi pareja, por ejemplo, llevaba desde hace tiempo con la idea de desarrollar un proyecto que le rondaba la cabeza; crear una pequeña tienda on-line de productos de maternidad consciente y lo que se conoce como "crianza con apego", un concepto sobre la maternidad/paternidad que ambos compartimos y disfrutamos. ¿Y para qué esperar mas? Primero de enero y tienda inaugurada. Se ríe de la crisis pero es que el futuro es de los que se arriesgan.

"Hasta la Luna y vuelta" la ha llamado. Bonito, ¿no?

 Diseño del logo: Khaos Studio

Es un proyecto especialmente ilusionante porque ha tratado de ser muy coherente con su (nuestra) forma de pensar y ver el mundo, de modo que le ha dado prioridad, en la medida de lo posible, a la producción ecológica y al pequeño productor artesano y local, la fabricación propia y la cooperación con otros. Lo que convierte su proyecto también en el proyecto de muchos. Si se dan un paseo por ella seguro que les gustará. Es aun chiquita pero poco a poco irá creciendo.

La otra forma que les propongo es mucho mas humilde; experimentando. Por ejemplo los pros y los contras de algunas técnicas fotográficas. O de formas expresivas. Es mi caso y el de esta foto.


No es mas que una primera aproximación a una técnica, el HDR o "Alto Rango Dinámico", que a mí personalmente siempre me ha dado cierto repelús (en parte por los lamentables excesos que he contemplado muchas veces) pero que ofrece muchas posibilidades expresivas si se sabe usar con moderación y templanza de ánimo. Y si se tiene un buen motivo para ello y no simple gusto por el alarde tecnológico.

Por lo demás, me parece que esta foto es como una metáfora del proyecto de mi pareja: un comienzo lleno de incógnitas pero también de promesas. La belleza de elevarse hacia los sueños.

martes, 20 de septiembre de 2011

Caserío Benalí (II): Bajo la Luna y las estrellas



No es mi tierra, Valencia, lugar que pueda presumir de cielos nocturnos libres de contaminación luminosa. Sin embargo, existen en ella lugares que, si bien no escapan de ese mal, al menos lo compensan con una indudable fotogenia. De éste en concreto ya les introduje hace algún tiempo.

Pasé allí un fin de semana a principios de año y el buen tiempo me dio la posibilidad de hacer fotografía nocturna. No obstante, era una noche de luna y la contaminación luminosa de Valencia resultaba sumamente impertinente (¡pese a estar a 50 km!). Pero dicen que el carácter se forja en las adversidades y lo cierto es que, en lugar de lamentarme, decidí sacar provecho a ambas cosas e incluso me atreví a un experimento. 


La Luna, Júpiter y el Árbol de la Vida

La primera foto es el resultado de aplicar una técnica de reducción de contaminación luminosa que desarrollé y expliqué hace algún tiempo (pero que todavía no había puesto a prueba con una toma "de verdad"). Y lo cierto es que estoy contento, pese a que sigo sin resolver la cuestión de como "salvar" la luminosidad de la Vía Láctea (machacada junto al resto, por desgracia).

Las dos últimas, en cambio, tratan de aprovechar la contaminación luminosa para crear un efecto estético (el extraño cromatismo que introducen en la atmósfera). Es decir: si no puedes con tu enemigo, únete a él.

Al fondo Valencia, orgullo de sus gobernantes, escarnio de las almas sensibles.

Ontinyent y ¡Yecla!, compitiendo por ser protagonistas del cielo bajo la atónita mirada de Orión y el círculo de piedra.

  

martes, 16 de agosto de 2011

Universos infantiles: El Navegante Azul



A la espera de que seamos capaces de dejarles a nuestros hijos un mundo en el que aun se pueda soñar, el mío sueña con astronautas y cohetes que surcan el espacio sideral y trata de imaginar lo que son y lo que significan conceptos extraños y ajenos a la experiencia cotidiana como "planeta", "estrella" o "espacio".

Incluso la frontera entre su imaginación y el mundo real es difusa aun para él y eso le permite disfrutar sin sombra de la experiencia de flotar ingrávido y participar en maravillosas aventuras, de un modo que yo, como cualquier adulto, ya soy incapaz de disfrutar. Me asombro al darme cuenta de que él no goza del juego; goza de la vida, porque para él todo es real y le llena de satisfacción. Jugar y vivir son una misma cosa. Y, además, eso duplica el tiempo y el entorno en el que puede aprender cosas. Los niños aprenden cosas imaginando.

Por eso me parece detestable la obsesión por no dejar resquicio alguno de tiempo a los niños para jugar libremente, la obsesión por ocupar cada segundo de sus preciosas vidas en "hacer algo", en que ejerciten tal o cual habilidad, en "estimularlos precozmente" (atrozmente, digo yo).

Su medio entorno es infinitamente mas rico y estimulante que cualquier ejercicio o actividad que podamos proponerles, por muchos psicólogos y pedagogos que formen el equipo que lo desarrolló. Y si algo pudiera faltarle, para eso está su imaginación que lo complemente.

Además, perdemos de vista que su mente no es plana, que no ejercitan la psicomotricidad fina (pongamos por caso) en un momento, luego la inteligencia emocional y mas tarde las habilidades verbales. En realidad su mente no es lineal sino interactiva, sus habilidades se desarrollan por asociaciones y cuanto más rico y elástico es su medio mas y mas profundamente se articula su "árbol" de conocimientos. Siempre desarrollan sus habilidades en colectivo, en paralelo o incluso en oblicuo (transversalmente).

Tengo la sensación de que él aprende mucho mas en el parque o durante nuestros juegos con algo de plastelina y mucha imaginación, que en cualquier aula de guardería del mundo. Simplemente porque no tiene límites.

Él es el Navegante Azul.

domingo, 24 de julio de 2011

Universos infantiles: La Galaxia


Inicio con ésta una nueva categoría, la Mirada Infantil, en la que quiero mostrar una cierta búsqueda de la capacidad de asombro y de la percepción de lo mágico que es innato en la mente de los niños pero que poco a poco va desapareciendo en la de los adultos. Por suerte para mí tengo un excelente y excepcional guía en la persona de mi propio hijo, David, de poco mas de dos años y medio, y en su inmensa fantasía; a ver por qué sendas me conduce.

Por lo pronto aquí tienen una galaxia de bolsillo con la rara cualidad de ser pura luz sin producirla en absoluto. Y además se da el caso que la revelación implica una muy concreta localización tanto en el espacio como en el tiempo, por lo que constituye a todos los efectos un regalo para los sentidos si se tiene la capacidad de acechar la aparición de lo maravilloso, lo cual no es mas que el modo cotidiano en el que ven la vida los niños. Al menos cuando les dejan ...

lunes, 6 de junio de 2011

Oceanika


Retorno breve, casi fugazmente, de mi retiro espiritual para compartir con ustedes esta especie de experimento. En gran medida son fotos muy introspectivas ... de acuario, eso sí; no piensen que me he lanzado a la fotografía submarina (ya quisiera yo).

Traten de sintonizar mentalmente. ¿Sienten como ondula el universo?

Otro día, mas.





P.D.: Verán que también he creado una nueva "firma". No estoy seguro de si quedarme con ese diseño o seguir buscando. ¿Ustedes qué opinan?

domingo, 6 de marzo de 2011

La noche del Meteorólogo


A cierta hora de la madrugada el cuerpo, harto de esperar dormirse, termina por olvidarse del sueño. Se entra entonces en un estado paradójico en el que no acertamos a encajar la hora en la que nos encontramos con el estado de alerta de nuestro cerebro. Es la peor hora para los insomnes, cuando ahuyentado el sueño la lucha por dormir pierde toda esperanza, ese tiempo atroz en el que el tiempo parece no avanzar y la noche se hace eterna. Pero es muy distinto para quienes velamos por obligación.

Para el Meteorólogo en un aeropuerto, es un extraño momento. Alerta el cerebro, silencioso y suspendido el mundo entero a tu alrededor, en medio de la hora bruja, es un tiempo de inspiración y creatividad si sabes dejarte llevar. Es un tiempo para revelaciones en el que todo parece fluir con una facilidad asombrosa. No sé muy bien cómo explicarlo: es un momento en el que cualquier cosa que intentes te sale sin esfuerzo.

No, no es la Luna llena. Es Sirio desenfocada ...

A veces me pasa, y aunque sea una animalada pasar 24 horas seguidas sin hechar ni una mala cabezada (que son mas en mi caso, casi 40, por el horario al que se produce el relevo de turno y por el largo viaje que he de hacer desde mi casa hasta el aeropuerto), es casi irresistible la tentación de ver el entero circular de los astros y del mundo por ese habitualmente oculto devenir que se da entre ocaso y alba. Es un momento en el que pruebo cualquier cosa que se me ocurra porque me siento dueño absoluto de mi tiempo, algo que fuera de esas ocasiones es siempre, para todos, relativo. Pero entonces no pasa nada; la diferencia entre un cuarto de hora y tres horas es apenas un matiz insignificante. Te puedes tomar tu tiempo, incluso disfrutarlo, regodearte en la parsimonia, detenerte a contemplar, probar las veces que haga falta.


A las seis recojo todo, porque el mundo vuelve a ponerse en marcha y mi reinado absoluto toca a su fin. Y entonces un último e inesperado regalo; la conjunción de la Luna, en delgado menguante, y Venus espléndido (o espléndida, ya que antes fue diosa que planeta), unidas en el alba.


A todo esto, el amigo Unsui fue mas rápido y ya dejó constancia del evento esa misma mañana ...

jueves, 24 de junio de 2010

Fotografiando la Vía Láctea desde un aeropuerto

Pero, ¿de verdad se puede fotografiar la Vía Láctea desde el interior del aeropuerto de una capital media, con 220.000 habitantes en el área metropolitana?

Bueno, no sé si desde todos los emplazamientos que cumplan estos requisitos se podrá pero ciertamente desde el que yo lo intenté si. Y es algo que no cesa de sorprenderme.


La cuestión es que hice una serie de fotografías con el fin de calibrar el nivel de contaminación luminosa y la luminosidad de fondo del cielo en condiciones meteorológicamente controladas. Para mi sorpresa, pese a los numerosos focos a mi alrededor, la Vía Láctea era levemente visible a ojo desnudo por lo que decidí hacerla objeto de mis tomas.

La que presento a continuación, con los pasos del somero procesado posterior, está tomada con un objetivo 17-50 a 17 mm de focal, f:2,8 y 30 segundos de exposición a ISO 1600 con corrección de exposición de +1 EV (para lograr una exposición de 1 Q en terminología del querido maestro Frikosal. La fotografía original es en realidad de 1/2 Q).


La primera es la toma en bruto, en la que es posible apreciar en toda su magnitud la contaminación luminosa del emplazamiento y pese a ello ya se intuye claramente la faja de nuestra galaxia. La segunda es el resultado de aplicarle una corrección rutinaria de niveles e histograma. La tercera es el mapa sintético de gradientes luminosos (que al sustraerlo permite eliminar en buena medida la contaminación luminosa). Y la última es el resultado final, tras un proceso de corrección de luminosidad y contraste y una reducción del ruido de la toma.


El grueso del procesado fue realizado con PixInsight 1.0 LE, mas NeatImage para la eliminación del ruido.


No sé a ustedes, pero a mí me sorprendió mucho el resultado ...

jueves, 29 de abril de 2010

Pequeños enigmas

Hace unos pocos días mi hijo hizo un descubrimiento asombroso; a su tierna edad vio por vez primera las extrañas danzas brownianas de las partículas de polvo junto a la ventana. Quiso atraparlas en vano y se le veía fascinado por aquellas diminutas y luminosas criaturas. Para él sólo es el principio de una larga sucesión de pequeños enigmas que de tanto en tanto salpicarán su existencia.


Tengo la absurda sensación de que hay un Creador con gran sentido del humor (y de la estética) que ha sembrado el universo de estos pequeños enigmas para hacernos un guiño. Cada uno es una pieza de un gigantesco puzzle, uno en plan "eternity", que al componerlo (si alguien alguna vez lo consiguiese) expondría como premio el secreto del universo. Dios no jugará a los dados pero se pirra por los sudokus.


El caso es que de cuando en cuando logro capturar uno de esos pequeños fragmentos de mensaje en una fotografía. O para ser más exacto (y más sincero), al ver una foto tomada al azar descubro uno de ellos astutamente agazapado en ella. Yo los distingo por el magnetismo; la ves y te das cuenta que te producen un ligero desasosiego, un vértigo, que hay algo extraño pero indefinible en ellas. Algo que tiene que ver con la manera en la que se componen los fragmentos más pequeños. Como si sintieses la necesidad de aproximarte más y más, de ver con detenimiento ese minúsculo detalle.

Y casí siempre en el interior de cada uno de los pequeños enigmas se oculta un rayo de luz extraviado. Pero puede que sólo yo pueda verlo. Quizás esas fotos en el fondo no tengan nada de especial.


No estoy ni remotamente cerca de resolver el puzzle. Tal vez me falten piezas. Tal vez usted, lector (¿blogonauta?), tenga en su poder alguna. Una imagen, una frase, una sensación, qué se yo. Y tal vez fuese tan generoso como para compartirla conmigo. Al que lo haga prometo contarle el secreto del universo cuando lo descubra (y mi agenda de conferencias me lo permita).


P.D.: Al enterarse de mi oferta mi hijo me regaló un pequeño caracol que a reglón seguido pretendió que ingiriese. ¿Debería haberlo hecho?¿Me habría acercado ello a la mente de Dios?. En cualquier caso él se ha situado el primero de la lista para la Revelación.