"Háblame, oh Musa, y cuéntame del hábil varón que en su largo extravío, tras haber arrasado la

sagrada ciudadela de Ilión, conoció las ciudades y el ingenio de innumerables gentes".

Homero
, Odisea, Canto I



miércoles, 24 de agosto de 2011

El trigal después de la tormenta


Los días ardientes de agosto todo lo aplastan bajo el calor sofocante. Todo es ocre y marrón y el cielo parece deslustrado por un velo blanquecino incluso aunque esté despejado. Pero aun queda el recuerdo de la primavera .

El día amaneció tormentoso y plomizo. Pero entonces, en mitad de la nada gris, el cielo se rasga, surge un Sol aun muy bajo y todo estalla de colores rabiosos. El trigal es una alucinación, un viaje pancromático y metafísico ...





Hoy estoy un poco hippie ...


viernes, 19 de agosto de 2011

La escarpada fortaleza de los Hombres Grises



"Recordemos que, según el veredicto de la cultura consumista, los individuos cuyas necesidades son finitas, que solamente se procuran lo que creen que necesitan y no buscan nunca nuevas necesidades que podrían despertar en ellos un placentero anhelo de satisfacción, son consumidores fallados, vale decir, la clase de descastado social típico de la sociedad de consumidores. La amenaza de ostracismo y el miedo a la exclusión también se ciernen sobre aquellos que están satisfechos con la identidad que poseen y que se conforman con aquello que 'los otros que importan' piensan que ellos son. La cultura consumista se caracteriza por la presión constante de ser alguien más. (...) Cambiar de identidad, descartar el pasado y buscar nuevos principios, esforzarse por volver a nacer: son todas conductas que esa cultura promueve como obligaciones disfrazadas de privilegios"
Zygmunt Bauman, "Vida de consumo"

" Querido amigo -contestó el agente, alzando las cejas -, usted sabrá cómo se ahorra tiempo. Se trata, simplemente, de trabajar más deprisa, y dejar de lado todo lo inútil. En lugar de media hora, dedique un cuarto de hora a cada cliente. Evite las charlas innecesarias. La hora que pasa con su madre la reduce a media. Lo mejor sería que la dejara en un buen asilo, pero barato, donde cuidaran de ella, y con eso ya habrá ahorrado una hora. Quítese de encima el periquito. No visite a la señorita Daria más que una vez cada quince días, si es que no puede dejarlo del todo. Deje el cuarto de hora diario de reflexión, no pierda el tiempo precioso en cantar, leer, o con sus supuestos amigos. Por lo demás, le recomiendo que cuelgue en su barbería un buen reloj, muy exacto, para poder controlar mejor el trabajo de su aprendiz.
-Está bien -dijo el señor Fusi -, puedo hacer todo eso. Pero, ¿qué haré con el tiempo que me sobre?¿Tengo que depositarlo?¿Dónde?¿O tengo que guardarlo?¿Cómo funciona todo eso?
-No se preocupe -dijo el hombre gris, mientras sonreía por segunda vez -. De eso nos ocupamos nosotros. Puede usted estar seguro de que no se perderá nada del tiempo que usted ahorre. Ya se dará cuenta de que no le sobra nada ... "
Michael Ende, "Momo"


Me pasó una cosa curiosa hace muy poco: Me llamó por teléfono el director de mi banco. Me contó que figuraba entre un selecto grupo de sus clientes a los que su entidad consideraba "de confiabilidad plena" por lo que querían darme la información de que podía disponer de lineas de crédito en el momento que lo desease.
-He de decirle que no es cierta la información que se quiere transmitir desde los medios de comunicación de que los bancos no queremos conceder préstamos. Al contrario; estamos deseosos de hacerlo. Es solo que tomamos las lógicas precauciones acerca de la solvencia de los solicitantes.
-¿Y qué les hace pensar que yo lo soy?
-Lo deducimos del hecho de que su cuenta de ahorro ha crecido regularmente durante los últimos años. ¿Tiene algún prestamos concedido con otra entidad?
-No
-¿Y no cree que sería un buen momento para invertir, comprar una casa, renovar su vehículo, ... ?
-Ya tengo casa.
-¿Una segunda vivienda?
-No la necesito.
-Es una inversión que no puede mas que revalorizarse en el futuro, dado el actual estado de precios del mercado inmobiliario.
-No tengo ningún interés en convertirme en especulador.
...
-Me sorprende usted.
-¿Por qué?
-No parece tener el menor interés en progresar. Es mas, parece hostil ante la idea.
-Tengo lo que necesito. Y no me hace falta arriesgarlo para tener lo que no necesito.
-¿Y cómo sabe que no lo necesitará mas adelante? Cada apuesta es una oportunidad de futuro y una puerta a nuevas oportunidades. Una cosa conduce a otra y sin movimiento no hay éxito ni progreso posible. Y no querer progresar es en el fondo desear fracasar.
-Supongo que eso mismo debió pensar hace tiempo alguno de los que hoy está desahuciando su entidad ...

Tal vez no tendría que haber sido tan borde. Puede, incluso, que él tuviese razón. De haber jugado bien mis cartas hace tiempo posiblemente ahora vestiría un magnífico traje gris como el suyo y gozaría de las espectaculares vistas de un apartamento en la última planta de una de esas torres que se alzan en mi ciudad. Tengo entendido que esos apartamentos son los mas caros. Lógico; es el precio que hay que pagar por alejarse lo mas posible del mundo de las personas reales de ahí abajo ...


P.D.: Si es ud., querido lector, Director de Banco o Asesor Financiero y está interesado en mi solvencia económica, le diré que soy meteorólogo, es decir funcionario congelado (y 5% menguado), mileurista, con hijo pequeño y pareja en paro, criado en la cultura del ahorro y la sensatez inversora, de los pocos tontos que aun gusta de comprar al contado y no tiene tarjeta de crédito, que disfruta mas del tiempo con su familia que del olor a cuero de la tapicería de un Audi TT. Y al que una vez le ofrecieron un puesto de ejecutivo de la Coca Cola y lo rechazo por idealismo (aunque también es verdad que nunca me quedaron bien los trajes grises ... ).

martes, 16 de agosto de 2011

Universos infantiles: El Navegante Azul



A la espera de que seamos capaces de dejarles a nuestros hijos un mundo en el que aun se pueda soñar, el mío sueña con astronautas y cohetes que surcan el espacio sideral y trata de imaginar lo que son y lo que significan conceptos extraños y ajenos a la experiencia cotidiana como "planeta", "estrella" o "espacio".

Incluso la frontera entre su imaginación y el mundo real es difusa aun para él y eso le permite disfrutar sin sombra de la experiencia de flotar ingrávido y participar en maravillosas aventuras, de un modo que yo, como cualquier adulto, ya soy incapaz de disfrutar. Me asombro al darme cuenta de que él no goza del juego; goza de la vida, porque para él todo es real y le llena de satisfacción. Jugar y vivir son una misma cosa. Y, además, eso duplica el tiempo y el entorno en el que puede aprender cosas. Los niños aprenden cosas imaginando.

Por eso me parece detestable la obsesión por no dejar resquicio alguno de tiempo a los niños para jugar libremente, la obsesión por ocupar cada segundo de sus preciosas vidas en "hacer algo", en que ejerciten tal o cual habilidad, en "estimularlos precozmente" (atrozmente, digo yo).

Su medio entorno es infinitamente mas rico y estimulante que cualquier ejercicio o actividad que podamos proponerles, por muchos psicólogos y pedagogos que formen el equipo que lo desarrolló. Y si algo pudiera faltarle, para eso está su imaginación que lo complemente.

Además, perdemos de vista que su mente no es plana, que no ejercitan la psicomotricidad fina (pongamos por caso) en un momento, luego la inteligencia emocional y mas tarde las habilidades verbales. En realidad su mente no es lineal sino interactiva, sus habilidades se desarrollan por asociaciones y cuanto más rico y elástico es su medio mas y mas profundamente se articula su "árbol" de conocimientos. Siempre desarrollan sus habilidades en colectivo, en paralelo o incluso en oblicuo (transversalmente).

Tengo la sensación de que él aprende mucho mas en el parque o durante nuestros juegos con algo de plastelina y mucha imaginación, que en cualquier aula de guardería del mundo. Simplemente porque no tiene límites.

Él es el Navegante Azul.

sábado, 13 de agosto de 2011

La noche en Es Caló des Morts



Este verano me decidí a iniciar una serie de pruebas en torno a nuevas técnicas. Quería experimentar con los "time-lapse", trazas de estrellas y mosaicos, temas que, por un motivo u otro, nunca había tomado. Pero no siempre querer es poder. A veces hay que pedir permiso y no siempre se te concede.

Admito que no soy de esas personas con el pundonor a prueba de bomba. No seré yo quien pierda algún dedo del pie congelado por apurar esa última toma extraordinaria sobre una peña imposible a 2000 metros de altitud; me gusta la aventura pero soy de los que cuando se le enciende la reserva recoge los trastos y lo deja para otro día ... no sin antes ofender al silencio de la noche desahogándome verbalmente.

Pero lo cierto es que, heroicidades al margen, cuando los duendes no quieren los astrónomos/fotógrafos no pueden. Cuesta creerlo hasta que lo vives pero hoy por hoy puedo certificarlo; todo equipo tecnológico de observación y/o captura celeste es por definición un "Gran Atractor de Nubes". Puntualizo; adquiere esa cualidad justo en el momento en el que está totalmente instalado y nunca antes, así como que la amplitud y espesor de la capa nubosa es directamente proporcional a la complejidad y tiempo requerido de instalación del mismo.

La cuestión es que, al final, la apretada agenda "astrofotográfica" de 8/9 días empezó a menguar y condensarse hasta alcanzar la densidad crítica a partir de la cual se impone la dolorosa decisión de prescindir de parte de ella. Allí quedarón los time-lapse primero y las trazas de estrellas después. Lo que debían ser pruebas de localizaciones para mosaicos terminaron siendo EL mosaico. Un excitante y precioso proyecto, que no desvelaré, deberá esperar un año (al menos) mas ...

Poco pude salvar. No hubo suerte. Tal vez sea un guiño del destino para que me esfuerce mas, para que persevere mas ceñudamente.

Les dejo ese mosaico v1.0, con toda la imperfección y precariedad de lo que no tenía mas pretensión que ser un mero preparatorio. No obstante les diré que trata de retratar uno de los lugares mágicos de mi isla y que me he prometido a mí mismo no cejar hasta lograr mostrar toda la extraordinaria belleza y embrujo que irradia.

Algún día ...

miércoles, 10 de agosto de 2011

Añoranza del Mar ...



Cuatro semanas desde que dejé de nuevo Ithaké ... y ya añoro el Mar y el Viento.

Me pregunto que pensarán las sargantanas mientras contemplan el gran azul sobre la roca blanca del acantilado bajo el sol del atardecer, mientras dejan pasar las horas; si se acordarán de cuando mi pequeño y yo las incordiábamos recogiendo pequeñas piedrecitas del terreno para arrojarlas al vacío.


El turista no suele comprender el lugar que visita porque la tierra hay que escucharla, un arte que perdemos a marchas forzadas en este mundo de hoy; ya apenas sabemos escucharnos unos a otros. Hay que sentarse a sentirla, dejar que el tiempo pase, pero no para que se cumplan las etapas de ese tiempo que llamamos vacaciones, si no para esperar que se nos filtre a su ritmo, que nos empape, que nos cale. El premio (y el precio) es que tu alma nunca mas pueda alejarse.

Y la añoranza surge de ahí, de la distancia entre nuestro cuerpo y nuestra alma.


Esa isla pequeña y frágil pero brava, cada día mas tomada por bárbaros con bufandas de Armani. Esa roca mágica llena de leyendas y huellas de tan antiguo. Ese lugar del mar, de la luz y el viento ... ¡Qué largo se hace el tiempo esperando el retorno!

domingo, 24 de julio de 2011

Universos infantiles: La Galaxia


Inicio con ésta una nueva categoría, la Mirada Infantil, en la que quiero mostrar una cierta búsqueda de la capacidad de asombro y de la percepción de lo mágico que es innato en la mente de los niños pero que poco a poco va desapareciendo en la de los adultos. Por suerte para mí tengo un excelente y excepcional guía en la persona de mi propio hijo, David, de poco mas de dos años y medio, y en su inmensa fantasía; a ver por qué sendas me conduce.

Por lo pronto aquí tienen una galaxia de bolsillo con la rara cualidad de ser pura luz sin producirla en absoluto. Y además se da el caso que la revelación implica una muy concreta localización tanto en el espacio como en el tiempo, por lo que constituye a todos los efectos un regalo para los sentidos si se tiene la capacidad de acechar la aparición de lo maravilloso, lo cual no es mas que el modo cotidiano en el que ven la vida los niños. Al menos cuando les dejan ...

jueves, 21 de julio de 2011

Hierofanía




Le tomo prestado el término a Josep Fábrega de un comentario suyo en el blog de Frikosal; es verdad, en ocasiones es inevitable que se te encoja el corazón ante lo que no puede definirse mas que como una manifestación de lo inasequible, de lo infinito, de la eternidad. Que sea Dios responsable o no de ésto, francamente, me tiene sin cuidado. Pero desde luego todo mi ser se estremece y se conmueve ante semejante espectáculo. Bien es cierto que yo vengo a ser un ateo bastante espiritual.

¡Y qué poco hace falta para disfrutarlo! Mi humilde cámara, un objetivo (también humilde) a 17 mm y F/2.8 y otro (este sí, sagrado por derecho propio) a 50 mm y F/5.6, cuatro minutos a ISO 400 una y ocho a ISO 200 la otra, y, claro está, una montura ecuatorial con seguimiento (de segunda mano, pero "excelsa macchina"). Quizás ahí resida parte de mi asombro metafísico, en que apenas un velo nos separa de la trascendencia.

Por cierto, la segunda (Antares, para mas señas) está hecha desde el aeropuerto de Albacete, en condiciones de alta contaminación luminosa (y esta vez no le he substraído informáticamente el fondo luminoso). Creo que nunca voy a parar de asombrarme con estas cosas ...


P.D.: Estoy desolado por el destrozo de las fotos que hace blogger al comprimirlas para almacenarlas en sus servidores. Les juro que los originales son muuuucho mejores que lo que ven aquí ...