"Háblame, oh Musa, y cuéntame del hábil varón que en su largo extravío, tras haber arrasado la

sagrada ciudadela de Ilión, conoció las ciudades y el ingenio de innumerables gentes".

Homero
, Odisea, Canto I



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viernes, 18 de noviembre de 2011

Razones para no abstenerse


A raíz de los comentarios a una de mis últimas entradas de un viejo amigo del blog, Javier, me ha surgido la cuestión de la pertinencia o no de la abstención como forma de protesta y no-participación en este juego escasamente democrático que es nuestro actual sistema electoral (y a mayor escala, el propio concepto de sistema representativo). Como le comentaba a él, creo que no podemos olvidar que, nos guste o no, éste es el sistema con el que nos toca lidiar. Y eso significa que nuestra única opción es buscar sus fisuras, sus errores o concesiones para procurar vencerlo en su propio terreno. Y, a día de hoy, con la actual configuración del sistema electoral, abstenerse, votar nulo o en blanco es casi como tratar de derribar un cazabombardero a escupitajos, incluso aunque un porcentaje notable (hasta mayoritario) decidiese coordinarse para hacerlo.

He encontrado una serie de documentos y estudios que lo explican bastante bien y que son accesibles a través de los diferentes sitios web del movimiento #DemocraciaRealYa (DRY):


Aquí se explica bastante bien el meollo de la cuestión.

Existe una alternativa a ello, una alternativa que viene siendo reclamada desde antiguo no ya como estrategia de protesta sino como condición necesaria de cualquier sistema que aspire a ser democrático: el voto a las minorías y la ruptura del bipartidismo. En esta interesante página dan las claves de todo ello y te indican a qué partido habría que votar en cada circunscripción para lograr la mayor ruptura de la lógica bipartidista posible sin incurrir en el cancerígeno "voto útil". Ojo; esto no es adoctrinamiento. No se dirige el voto a ningún partido concreto, ni ideología, e incluso se da alternativa por si la opción recomendada no resulta aceptable. Tan solo se dan las claves para realizar una estrategia coordinada que traslade un mensaje de atención claro y contundente a los futuros dirigentes del país. Nos enseña a convertirnos en "lobby".

Es importantísimo difundir estas propuestas entre los que no están de acuerdo con el actual estado de cosas y no encuentran una vía clara para articular su descontento. Les ruego por ello que lean esta documentación y, si están de acuerdo, aparte de transmitirla oralmente la compartan editando entradas en sus propios blogs, o linkando al mío, o compartiendo en las diferentes redes sociales. Insisto, nos jugamos demasiado como para no hacer nada. Y optar por la abstención, el voto nulo o el voto en blanco, es un brindis al Sol. Romper la lógica bipartidista es el primer paso para demostrar que el poder, en última instancia, lo tenemos nosotros. Porque, al fin y al cabo, el sistema necesita la ceremonia colectiva del refrendo de la ciudadanía para autopostergarse, de modo que durante ese breve lapso es vulnerable a lo que la decisión popular adopte, de ahí que se mueva una inmensa y desproporcionada maquinaria de marketing para "desaconsejar" a la ciudadanía el "voto inapropiado" (el voto a cualquiera que no pueda gobernar, y no puede gobernar ningún partido fuera de los "dignos y serios", léase PP y PSOE).

Decía Albert Einstein, "La vida es muy peligrosa. No por las personas que hacen el mal, sino por las que se sientan a ver lo que pasa". Es tiempo de ser todo lo inapropiado que se pueda.


domingo, 13 de noviembre de 2011

Seguir adelante o cambiar de rumbo ...



 Dentro de siete días hay elecciones generales de nuevo. Y la verdad es que la cosa tiene trascendencia. El gobierno que salga elegido tendrá, casi con total seguridad, que lidiar con uno de esos "puntos bisagra" de la Historia en los que se decide la suerte de un país durante las siguientes décadas.

Las medidas que apruebe ese gobierno, las decisiones que adopte acerca del patrimonio común, la eventualidad de un ataque generalizado de los mercados contra nuestra deuda soberana y la posible contingencia de un plan de rescate europeo y/o de una salida del euro, determinarán el cómo y el cuándo saldremos de esta crisis y cómo será nuestra vida después. Eso nos interesa a todos porque tendrá un impacto brutal sobre todo lo que nos rodea, de modo que a la hora de elegir habría que hacerlo con una particular conciencia de lo que hacemos y de lo que implica.

NO podemos votar por inercia; la inercia es la que hace estrellarse al coche que no endereza el rumbo en la curva. NO podemos votar al mas "guapo"; necesitamos buenas decisiones y no buenas caras. NO podemos votar a quien vote todo el mundo; es mejor morir por lo errores propios que por los ajenos. NO podemos votar a quién nos "ordenen" los medios de comunicación o, mejor aun, los "mercados"; que le cuenten a Ulises a dónde llevaban los cantos de sirena ... NO podemos votar a quién sea; o a nadie podremos pedir cuentas.

Por una vez HAGAMOS UNA ELECCIÓN CONSCIENTE. Tomémonos la molestia de averiguar qué es lo que propone cada partido y, sobre todo, qué es lo que esperamos y necesitamos nosotros de nuestro gobierno para salir del atolladero. Exijamos verdad y honestidad: que cuenten lo que van a hacer y se comprometan de verdad a cumplir lo que prometan o dimitir.

Yo, por mi parte, después de leer a autores reconocidos y prestigiosos, a economistas, sociólogos, politólogos, historiadores, filósofos, psicólogos, científicos, periodistas y personas de a pie con dos dedos de frente, llego a la conclusión de que solo un cambio de rumbo decidido y contundente puede hacernos esquivar los arrecifes mortales hacia los que se encamina nuestra nave. Y leídos los programas electorales de PSOE, PP (si de verdad lo tuviese y no una carta a los reyes magos ... ), CIU, PNV, UPyD, CC, ... mas lo visto en el ejercicio de sus labores de gobierno allí donde y cuando las han ejercido, no me queda mas remedio que reconocer que de ninguno de ellos cabe esperar cambio de rumbo alguno (si acaso, que decidan soltar todo el trapo y lanzarse a toda vela por el camino actual, a las pruebas me remito).

Y para que vean que otras medidas, que otra forma de entender o afrontar las cosas es posible, les dejo los programas de dos formaciones que podría suscribir, por coincidir con mis propias ideas, en un 90 ó 95 %. Se trata de eQuo e IU. La primera es una formación muy joven, que se presenta por primera vez y que agrupa a la mayoría del ecologismo español pero, y esta es una importante novedad, con un programa político que aspira a ser algo mas que ecológico, recogiendo ideas de todo el ámbito de la izquierda activa y activista, y del pensamiento antieconomiscista de Latouche y otros (y que he recogido en alguna entrada anterior).Y creo que en realidad la mayoría de los españoles se podrían identificar también con esas ideas.

Yo el 20 de Noviembre votaré a quién mejor representa mis ideas y mis intereses y quien además, por las ideas que manifiesta, considero capaz de tomar las decisiones mas acertadas en estos momentos. Espero que si no todo el mundo, si la mayoría voten también informados y conscientes. Nos jugamos demasiado en ello.


domingo, 16 de octubre de 2011

Gran manifestación del 15-O en Valencia


Tal y como prometí, allí estuve. Y lo que vi me dejó asombrado: lejos de perder fuerza, el movimiento crece de manera asombrosa. Esta vez no pude hacer un cálculo aproximado del número de personas reunidas, sencillamente porque era tal que no me fue posible abarcar la extensión de la manifestación. Pero obviamente había muchas mas que el 19-J.







He tratado de retratar el movimiento tal y como lo vivo; no como un espectador, no desde arriba; no como un paisaje o un monumento, no como un espectáculo. He tratado de retratarlo desde dentro, he tratado de reflejar a los individuos que componen ese colectivo (que no "masa"), he tratado de captar su vida, su movimiento, su pluralidad, su esperanza. Ustedes me perdonarán mis limitaciones.




En total mas de 1000 manifestaciones simultaneas en 80 países distintos. Algo nuevo se extiende por el mundo, algo que puede cambiar la faz de nuestra sociedad. Vivimos tiempos turbulentos y bravos. Son las ruedas de la historia en movimiento. La Historia viva, en ebullición.


P.D.: ¡Zas!, ¡patada en to el culo a Fukuyama!

viernes, 14 de octubre de 2011

El 15-O, Bélgica y el Fin de la Historia.



Mañana por la tarde yo estaré en la calle. Tengo muchas y poderosas razones para ello. Algunas forman parte de mis convicciones particulares, otras son por puro y simple sentido común.


La Revolución Francesa acabó alumbrando a Robespierre primero y Napoleón después. La Rusa engendró el estalinismo, las primaveras de Praga y Budapest, la invasión de Afganistán para, finalmente, implosionar en 1991 tras un último estertor. Patrice Lumumba, Ahmed Ben Bella, Mohandas Gandhi, Ernesto Guevara y muchos otros idealistas acabaron asesinados. Las "terceras vías", como Yugoslavia, Rumanía, Nicaragua, Chile, Indonesia, Argelia o Zaire, fueron abatidas o degeneraron en monstruosidades. India o China se entregaron al capitalismo rampante ... ¿Toda utopía está destinada al fracaso?¿Solo hay un camino viable?

En 1992, en plena euforia por la caída de los regímenes comunistas de la Europa Oriental, culminada con la de la propia Unión Soviética, Francis Fukuyama editaba un libro llamado "El fin de la Historia y el último hombre". Sostenía en él que el derrumbamiento del comunismo era el último capítulo de la evolución social humana, aquel que materializaba el fin de las ideologías y el alumbramiento de un mundo presidido exclusivamente por la economía y el pensamiento occidental neoliberal. Afirmaba que ése era precisamente el modelo mas perfecto y evolucionado de sociedad y que tras él, la historia humana pasaba a estar gobernada por el avance de la tecnología en lugar de por las fuerzas sociales. Fue un best-seller internacional y podríamos decir que ha marcado la política mundial y la percepción de la realidad de los últimos veinte años. Entre otras cosas porque es libro de cabecera de los "neocons" e inspiró fuertemente la política de varios presidentes estadounidenses, en especial la de George W. Bush.

No hay alternativa. Bueno o malo, éste es el mundo, ésta es la humanidad y, en consecuencia, ésta es la realidad en la que hay que vivir. Y podemos alegrarnos; las demás vías conducían al infierno ...

Hoy me ha venido a la mente Fukuyama. Tenga buena prensa o no, vuelve a estar de moda. Al ganado que va al matadero lo encaminan entre cercas cada vez mas y mas estrechas. Para los animales no hay mas remedio que seguir avanzando, por mucho miedo que les infunda lo que tengan por delante. A nosotros (los humanos, en nuestra avanzada civilización) nos dicen que la "medicina" va a doler, va a doler mucho, muchísimo; hemos sido malos, displicentes en el gasto, hemos vivido por encima de nuestras posibilidades y, claro, el ajuste será traumático. Pero hemos de seguir avanzando por este camino, por mucho miedo que ese ajuste nos produzca. No hay alternativa. El mundo es así. Las otras vías conducen al infierno. Fukuyama dixit, aunque sin nombrarlo.

Pero qué casualidad; cae en mis manos un artículo de hace bien poco aparecido en un medio de comunicación "serio". Medio en serio medio en broma, cita de pasada la "anomalía belga": En Bélgica no hay gobierno desde las elecciones de 2009 porque la enorme igualdad entre los dos partidos mayoritarios y su falta de entendimiento impide todo acuerdo que permita su constitución. Y puesto que no hay gobierno los presupuestos de aquel año se prorrogaron primero a 2010 y luego a 2011. No ha habido posibilidad, pues, de aprobar y poner en práctica ninguna medida "de ajuste", ninguna de las recomendaciones (u órdenes) de la UE, pedir préstamos o ayudas (mas allá de los que figuraban en los presupuestos de 2009), etc. Resultado: ¿el caos?¿Bélgica está en caída libre al no poder encaminarse por la senda de las "dolorosas pero necesarias reformas"? Pues resulta que no, resulta que es una de las economías que con mas solvencia capea la crisis en la zona euro. ¿Casualidad? Podría ser, pero yo creo que un cierto escozor debería producir en las capacidades de raciocinio de la gente, sobre todo al comparar con el efecto que la "ortodoxia económica" inspirada desde Alemania, Francia y la Comisión Europea está produciendo en las economías de Grecia, Portugal e Irlanda, cuya situación lejos de estabilizarse se agrava por momentos, pero también en España o Italia, o los crecientes indicios de cercanía de una recesión generalizada en Europa.

Ésto es una locura. Vamos derechos al precipicio y no tiene sentido seguir asistiendo a ello como si fuese la película de otra vida. Las vidas que van a ser destrozadas son las nuestras y las de nuestros hijos. ¿No hay alternativa? ¿Seguro?¿Y qué pasa con Bélgica o Islandia? Ninguno de los "gurús" que hoy indican ese "único camino posible" vio venir la crisis (algo que sí hicieron, en cambio, quienes están proponiendo alternativas), ni ha conseguido el mas mínimo éxito para mitigarla, detenerla o siquiera ralentizarla. ¿Por qué ahora sí iban a estar en lo cierto? Si yo hiciera tan mal mi trabajo como ellos el suyo, haría tiempo que estaría en la cola del INEM.

Mañana por la tarde yo estaré en la calle; no me creo a Fukuyama. ¿Dónde estarás tú? Piensa que ésa puede ser una de las últimas decisiones que te dejen tomar ...

viernes, 19 de agosto de 2011

La escarpada fortaleza de los Hombres Grises



"Recordemos que, según el veredicto de la cultura consumista, los individuos cuyas necesidades son finitas, que solamente se procuran lo que creen que necesitan y no buscan nunca nuevas necesidades que podrían despertar en ellos un placentero anhelo de satisfacción, son consumidores fallados, vale decir, la clase de descastado social típico de la sociedad de consumidores. La amenaza de ostracismo y el miedo a la exclusión también se ciernen sobre aquellos que están satisfechos con la identidad que poseen y que se conforman con aquello que 'los otros que importan' piensan que ellos son. La cultura consumista se caracteriza por la presión constante de ser alguien más. (...) Cambiar de identidad, descartar el pasado y buscar nuevos principios, esforzarse por volver a nacer: son todas conductas que esa cultura promueve como obligaciones disfrazadas de privilegios"
Zygmunt Bauman, "Vida de consumo"

" Querido amigo -contestó el agente, alzando las cejas -, usted sabrá cómo se ahorra tiempo. Se trata, simplemente, de trabajar más deprisa, y dejar de lado todo lo inútil. En lugar de media hora, dedique un cuarto de hora a cada cliente. Evite las charlas innecesarias. La hora que pasa con su madre la reduce a media. Lo mejor sería que la dejara en un buen asilo, pero barato, donde cuidaran de ella, y con eso ya habrá ahorrado una hora. Quítese de encima el periquito. No visite a la señorita Daria más que una vez cada quince días, si es que no puede dejarlo del todo. Deje el cuarto de hora diario de reflexión, no pierda el tiempo precioso en cantar, leer, o con sus supuestos amigos. Por lo demás, le recomiendo que cuelgue en su barbería un buen reloj, muy exacto, para poder controlar mejor el trabajo de su aprendiz.
-Está bien -dijo el señor Fusi -, puedo hacer todo eso. Pero, ¿qué haré con el tiempo que me sobre?¿Tengo que depositarlo?¿Dónde?¿O tengo que guardarlo?¿Cómo funciona todo eso?
-No se preocupe -dijo el hombre gris, mientras sonreía por segunda vez -. De eso nos ocupamos nosotros. Puede usted estar seguro de que no se perderá nada del tiempo que usted ahorre. Ya se dará cuenta de que no le sobra nada ... "
Michael Ende, "Momo"


Me pasó una cosa curiosa hace muy poco: Me llamó por teléfono el director de mi banco. Me contó que figuraba entre un selecto grupo de sus clientes a los que su entidad consideraba "de confiabilidad plena" por lo que querían darme la información de que podía disponer de lineas de crédito en el momento que lo desease.
-He de decirle que no es cierta la información que se quiere transmitir desde los medios de comunicación de que los bancos no queremos conceder préstamos. Al contrario; estamos deseosos de hacerlo. Es solo que tomamos las lógicas precauciones acerca de la solvencia de los solicitantes.
-¿Y qué les hace pensar que yo lo soy?
-Lo deducimos del hecho de que su cuenta de ahorro ha crecido regularmente durante los últimos años. ¿Tiene algún prestamos concedido con otra entidad?
-No
-¿Y no cree que sería un buen momento para invertir, comprar una casa, renovar su vehículo, ... ?
-Ya tengo casa.
-¿Una segunda vivienda?
-No la necesito.
-Es una inversión que no puede mas que revalorizarse en el futuro, dado el actual estado de precios del mercado inmobiliario.
-No tengo ningún interés en convertirme en especulador.
...
-Me sorprende usted.
-¿Por qué?
-No parece tener el menor interés en progresar. Es mas, parece hostil ante la idea.
-Tengo lo que necesito. Y no me hace falta arriesgarlo para tener lo que no necesito.
-¿Y cómo sabe que no lo necesitará mas adelante? Cada apuesta es una oportunidad de futuro y una puerta a nuevas oportunidades. Una cosa conduce a otra y sin movimiento no hay éxito ni progreso posible. Y no querer progresar es en el fondo desear fracasar.
-Supongo que eso mismo debió pensar hace tiempo alguno de los que hoy está desahuciando su entidad ...

Tal vez no tendría que haber sido tan borde. Puede, incluso, que él tuviese razón. De haber jugado bien mis cartas hace tiempo posiblemente ahora vestiría un magnífico traje gris como el suyo y gozaría de las espectaculares vistas de un apartamento en la última planta de una de esas torres que se alzan en mi ciudad. Tengo entendido que esos apartamentos son los mas caros. Lógico; es el precio que hay que pagar por alejarse lo mas posible del mundo de las personas reales de ahí abajo ...


P.D.: Si es ud., querido lector, Director de Banco o Asesor Financiero y está interesado en mi solvencia económica, le diré que soy meteorólogo, es decir funcionario congelado (y 5% menguado), mileurista, con hijo pequeño y pareja en paro, criado en la cultura del ahorro y la sensatez inversora, de los pocos tontos que aun gusta de comprar al contado y no tiene tarjeta de crédito, que disfruta mas del tiempo con su familia que del olor a cuero de la tapicería de un Audi TT. Y al que una vez le ofrecieron un puesto de ejecutivo de la Coca Cola y lo rechazo por idealismo (aunque también es verdad que nunca me quedaron bien los trajes grises ... ).

martes, 21 de junio de 2011

19J en Valencia (II): ¿Cuatro gatos mal vestidos? ...


Segunda entrega de la serie. Nótese la variedad humana; edades, actitudes, razas. No son una panda de alborotadores. No son fanáticos antidemócratas (¡Dios mío, qué cosas se han llegado a decir de nosotros en todos estos días!). No son piojosos, borrokas, batasunos, golpistas (qué miedo nos han de tener algunos para recurrir a una tergiversación tan burda).

No. Son ciudadanos españoles. Ciudadanos exigiendo a los servidores públicos que hagan el trabajo para el que se les paga y sean justo eso, públicos, no privados, no interesados. Y tienen derecho, ¡vaya que si lo tienen!, porque son ellos quienes les pagan. Que la mayoría permanezca en silencio no les resta legitimidad. Al fin y al cabo lo que reclaman es el respeto a la legalidad, a la Constitución y al espíritu que las inspira, a la moral y a la ética del servicio público. ¿O es que acaso estas cosas son "extras" no incluidas en el contrato inicial?

Por cierto, según el periódico La Razón (¡¿?!), la manifestación de Valencia contó con 10.000 participantes. No sé de dónde han sacado semejante cifra pero yo, haciendo uso de la inferencia estadística y del impagable beneficio de hablar por propio experiencia de lo que cuento, puedo asegurar que había al menos 40.000. El periódico Levante, elevaba la cifra a 80.000 y podría no ser exagerada. Otro día hablamos de los Medios de Desinformación ...

lunes, 20 de junio de 2011

19J en Valencia (I): yo también soy #15-M


Ayer fue 19 de junio y me pareció encantador celebrar mi cumpleaños luchando por un mundo mejor para mi hijo y para nosotros mismos. Estuve allí, en la manifestación de Valencia, y hoy tengo mas ilusión que antes porque lo que vi fue una sociedad civil despertando. Y cuando los ciudadanos despiertan ... los poderes se echan a temblar.

Dejo que las imágenes hablen por sí solas;


¡Qué le vamos a hacer si somos incapaces de conformarnos! ...

Por cierto, es mi primer "reportaje", aunque sea en plan amateur, y ¡diantres!, estoy contento con el trabajo hecho.

viernes, 10 de junio de 2011

Noche de Lobos



La vida es así. Si eres un cordero, o te comen los lobos o te come el pastor. No hay otra.

La cuestión es; si vemos a los pastores reunirse con los lobos ¿qué van a cenar esta noche? Y el día 24 de junio hay una de ésas. Han bautizado el guateque "Pacto por el Euro".

Algún cordero por aquí y por allá han propuesto largarse a ver si se comen entre ellos. Y a lo mejor hasta la hierba podría crecer sin que mediase el pastor. Cosas de perroflautas ...

viernes, 15 de abril de 2011

Ultraliberalismo, ciencia e innovación tecnológica



Existe una serie de cosas que tenemos tan interiorizadas que ni siquiera nos tomamos la molestia de plantearnos seriamente si son verdad. Forman parte de ese andamiaje imperceptible sobre el que la sociedad, a través de la cultura popular, cimenta su visión del mundo. Una de esas cosas es la afirmación de que la ciencia y la tecnología, al menos su paroxismo actual, son producto genuino de nuestro modelo socioeconómico, la democracia capitalista liberal.

Esa impresión se asienta sobre una determinada colección de "hechos incontestables"; que la ciencia, como tal, es un producto histórica y socialmente ligado a la civilización occidental europea; que a lo largo de los siglos el progreso científico/tecnológico ha ido de la mano del progreso económico y de la apertura política; y que la iniciativa privada ha sido la directa responsable de los fantásticos avances tecnológicos que configuran nuestro mundo precisamente en el momento en el que esa iniciativa tiene el mayor peso específico socioeconómico de la historia. Y como bien vale un botón de muestra, se termina poniendo el ejemplo de la desaparecida Unión Soviética y su incapacidad (supuesta) de mantener el pulso tecnológico con occidente, pese a y como consecuencia de, su economía dirigida y su régimen opresor.

Pero ¿es verdad esta afirmación?¿La libre competencia en un entorno de libre empresa es el mejor caldo de cultivo para el progreso científico/tecnológico?¿abandonar esta forma de economía traería como consecuencia inevitable la paralización de la innovación y el retorno del oscurantismo? Para responder habría que hacerse una pregunta mas: ¿en qué medida la innovación mercantil a dado lugar a descubrimientos científicos? Pues bien, en ninguna.

Meter ciencia y tecnología en el mismo saco es engañoso. El proceso que lleva a investigar y descubrir las propiedades de un quásar no se corresponde con el que lleva a desarrollar un nuevo reproductor de música en formato comprimido. En el primero el objetivo final es un bien en sí mismo (incrementa nuestros conocimientos), mientras que en el segundo, el objetivo carece de significado hasta que una campaña de márketing genera una necesidad creada (y, en consecuencia, artificial) en la sociedad. Podríamos decir que el objetivo de la tecnología (al menos en su actual sentido mercantil) es difuso, líquido, siguiendo la terminología de Zigmund Bauman.

De hecho, la ciencia base, sobre la que se asienta inescusablemente todo progreso tecnológico actual, es fundamentalmente antieconómica (no es rentable, vendible, comercializable). Es por ello que depende casi en exclusiva de los fondos públicos para sostenerse. Por ejemplo la astronomía, o la exploración espacial o incluso el desarrollo de nuevas fuentes de energía. En ninguno de esos campos se invertirá jamás ni un euro de fuentes privadas, al menos hasta que la inversión pública fructifique en avances que DEMUESTREN ser económicamente rentables y nunca antes. ¿Qué pasaría si no hubiese instituciones públicas encargadas de la investigación base, como las universidades o las agencias espaciales?

Pongamos un ejemplo; Supongamos un mundo en el que han triunfado las premisas del ultraliberalismo y el Estado se ha retraído hasta su mínima expresión, en el que no existen universidades públicas ni dinero para caras y esotéricas investigaciones, un mundo que le ha dado la espalda a la astronomía porque nada en las estrellas es vendible en la Tierra. Bueno, puede que usted no sea aficionado a la astronomía y piense que después de todo tampoco sería una tragedia. Ciertamente, pero reflexione; en un mundo así no se habría investigado en óptica avanzada, no se habrían ingeniado ni desarrollado los sensores digitales (los CCD y los CMOS) que nacieron como detectores astronómicos, no se habrían estudiado los principios de la óptica adaptativa. En definitiva, en ese mundo no existirían las cámaras digitales. Y es curioso porque pensamos que éstas son un genuino ejemplo de progreso tecnológico impulsado por el afán comercial. Pues bien, multiplique este ejemplo por miles, por decenas de miles de desarrollos tecnológicos que han nacido al calor del avance científico en áreas "abstractas".

Si cedemos completamente los espacios de lo público a la iniciativa privada corremos el peligro de llegar a esa situación. Tarde o temprano la investigación base se abandonaría o se arrinconaría en favor de la tecnología "comercial", ralentizándose primero el progreso científico y estancándose, después, el tecnológico. Simplemente porque éste último es imposible sin el primero. Llegaríamos a un mundo carente de verdadera innovación, un mundo dominado por el "utilitarismo". ¿Y qué piensan que pasaría con el arte, la filosofía o la historia? La economía no puede ocupar todo el espacio de lo social o habremos cavado nuestra propia tumba como civilización. Y denle una vuelta mas al razonamiento; la ciencia y el progreso seguirán ligados a nuestra civilización aunque cambiemos de rumbo. El único riesgo de retornar a una época de oscurantismo es sucumbir a la locura de la privatización global. Sean sinceros; ¿no lo notan ya?.


P.D.: La fotografía corresponde al edificio del telescopio de 2.2 m del MPIA-IAA en el Observatorio de Calar Alto (Almería), tomada en 1994 con mi vieja Pentax K1000.

domingo, 20 de febrero de 2011

Eppur si muove



Algo se está rompiendo en el gran paradigma mundial. Las grietas en el impenetrable muro de "lo que todo el mundo sabe" empiezan a ser cada vez mas visibles. Y aunque la inmensa maquinaria mediática trate de ocultarla o relativizarla, la verdad es terca, muy terca.

El 22 de junio de 1633, un tribunal de la Inquisición reunido en la iglesia de Santa María sopra Minerva de Roma obligaba a Galileo Galilei a abjurar públicamente de la teoría heliocéntrica bajo la velada amenaza de torturarlo y condenarlo a la hoguera si no lo hacía. De nada habían valido décadas de estudio e innumerables pruebas que demostraban la veracidad de la teoría. Ni siquiera la palmaria demostración que hizo Galileo al hacer que los cardenales contemplaran con sus propios ojos la realidad de las lunas de Júpiter o de las fases de Venus a través de un telescopio.

Se cuenta, aunque solo es una leyenda virtualmente inverificable, que Galileo, tras leer en voz alta la sentencia del tribunal en la que se veía obligado a reconocer como una verdad incontrovertible que la Tierra era el centro inmóvil del universo, pronunció entre dientes la famosa frase: "eppur si muove" ("y sin embargo se mueve"), porque dijera lo que dijera ese tribunal, o el Papa, o las Sagradas Escrituras, o el mas sesudo de los filósofos, la verdad es la que es y la Tierra se mueve.

Hoy, mas de 350 años después, sigue habiendo tribunales que afirman verdades incuestionables, que dictan dogma de fe sobre el mundo y los hombres, sobre la historia y lo que es posible e imposible en ella. Sigue habiendo condenas draconianas a los que osan cuestionar sus enunciados, sigue habiendo quien se niega a ver incluso lo que sus ojos le están mostrando. Pero hoy, como entonces, la verdad sigue siendo una y no da su brazo a torcer pase lo que pase.

Aunque aquí asistamos impertérritos y narcotizados al carnaval del absurdo y del sinsentido de esta crisis, aunque pensemos que nada se puede hacer y que toda alternativa es peor, algo empieza a moverse en las entrañas del mundo.

Hace unos días ha caído el corrupto régimen egipcio y poco antes el tunecino. Ahora la ola se extiende por el mundo musulmán y mas allá, ante la sorpresa y la confusión de occidente que no sabe muy bien como posicionarse ante semejante movimiento porque intuye que podría germinar también dentro de sus fronteras.

Y mientras, en la mas absoluta e intencionada de las oscuridades informativas, un país llamado Islandia, el primero y mas gravemente golpeado por la crisis, ha iniciado un experimento sociológico. Para los que no creen, para los que tienen miedo a lo que podría ser, entérense:

El pueblo islandés, la genuina voz de la soberanía popular de ese país, pronunciándose en las calles, obligó a dimitir a su gobierno y se desmarcó de prácticamente todos los partidos políticos. Decidió no salvar de la quiebra a NINGÚN banco ni entidad financiera, causantes principales del desastre, siguiendo la máxima capitalista de que si no se reparten los beneficios tampoco se reparten las pérdidas. Decidió que su fiscalía persiguiese y procesase a la totalidad de los directivos de esas entidades, muchos de ellos huidos del país. Decidió reformar su constitución para crear un sistema político basado en la democracia directa, con representantes elegidos entre los ciudadanos comunes. Y todo esto, que es imposible según nos cuentan aquí, sin recibir ni un euro de ayuda del exterior, ni de la UE, ni del FMI, ni del Banco Mundial, ni de nadie, puesto que han incurrido en la mas execrable de las herejías económicas y sociales. Y pese a tener que comprarlo prácticamente todo a otros países ya que su único recurso propio es la pesca. Pues bien, ¡Islandia crece!; ha revertido su déficit público y ahora presenta superávit, sus indicadores evolucionan positivamente y su recuperación gana por goleada a países comparables como Irlanda o Grecia pese a que éstos fueron golpeados menos duramente y han recibido enormes ayudas económicas de la UE y del FMI.

Pero eso, como todo el mundo sabe, es imposible. Solo hay un camino y salirse de él es estrellarse, ... ¿o no? Porque a lo mejor el mundo ahí fuera no es exactamente como nos lo han contado. A lo mejor hay otros caminos. A lo mejor resulta que no somos el centro del universo.

Leo los periódicos, veo la televisión, escucho a sesudos analistas. Y concluyo que el sistema es demasiado poderoso, que no se puede hacer nada para cambiar, que toda alternativa es peor, que la sociedad ha perdido la capacidad de actuar solidariamente, ... Y sin embargo ...

jueves, 18 de noviembre de 2010

Curso de economía para Cosmonautas II: El Decrecimiento Sereno (1).



Esta va a ser una entrada un tanto peculiar respecto a lo que suelo hacer, tanto por su temática como por su tono o por ser una mezcla de reseña literaria y nueva entrega de mi Curso de Economía, ahora rebautizado "para Cosmonautas" precisamente por una significativa metáfora encontrada en la obra en cuestión. Se trata de "Pequeño tratado del Decrecimiento Sereno" de Serge Latouche, profesor emérito de economía de la Universidad Paris-Sud XI, en Orsay, publicado por Icaria en 2009.

Cuenta Latouche que nuestra sociedad (y en mayor o menor medida todas las "alternativas" de corte socialista/comunista) se comportan respecto al mundo siguiendo la "máxima del Cowboy"; crecer todo cuanto le sea posible a expensas de un entorno que se supone infinito en espacio y recursos. Desde luego, para los habitantes de la Edad de Piedra y posteriormente, hasta la Revolución Industrial, esta visión era una aproximación razonablemente realista. Pero en los últimos dos siglos hemos llegado a consumir los recursos naturales (económicos o no) a tal ritmo que ya no es posible considerarlos infinitos respecto a esa tasa de depredación. De modo que es necesario replantearnos nuestros modos de actuación siguiendo la "máxima del cosmonauta"; utilizar los recursos disponibles con la mayor eficacia y con la conciencia de su finitud para asegurar la supervivencia a largo plazo en un entorno limitado y restringido.

La cuestión es que nuestro modo de vida es tan intensiva e ineficientemente consumidor de recursos que ha traspasado el umbral de la existencia estable. Ni el planeta tiene tantos recursos como para abastecernos ni dispone de la capacidad para albergar nuestros residuos, mas allá de unas pocas generaciones mas. Y eso siempre y cuando perdure durante ese tiempo la desigualdad que hace que menos de la cuarta parte de la humanidad conozca ese grado de "bienestar", porque todo avance en el desarrollo económico y social de esas tres cuartas partes del mundo no haría mas que acortar los plazos.  


Pero, ¿necesitamos realmente consumir todos esos recursos?. Nuestro modo de vida, nuestro paradigma cultural, equipara bienestar y nivel de consumo (vean esta interesantísima entrada del blog de Joako). Sentimos que vivimos mejor que cualquiera de las generaciones anteriores simplemente porque "tenemos mas cosas". Aunque para ello dispongamos de menos tiempo para cuidar de nuestros hijos y de nuestros mayores, aunque nuestra esperanza de vida haya retrocedido en los últimos veinte años, aunque la espectativa subjetiva respecto de nuestras posibilidades de promoción social y económica sean hoy las mas bajas de los últimos cuarenta años. Aun cuando seamos conscientes del inmenso e irreversible deterioro de nuestro entorno ecológico y paisajístico, del deterioro de nuestro habitat social y de la pérdida de diversidad cultural e individual. Creemos que vivimos mejor pese a todo simplemente porque producimos y consumimos mas cosas que nunca antes; porque crecemos en términos de PIB.

El planteamiento de la obra de Latouche, que no es mas que un opúsculo o resumen introductorio del concepto del Decrecimiento Sereno, que desarrolla mas extensamente en otra obra suya (La apuesta por el Decrecimiento, Icaria, 2008), es una respuesta a ese dilema que sigue las ideas expresadas por vez primera por los integrantes del Club de Roma en 1972.


Un mundo en crecimiento indefinido es insostenible y, de hecho, imposible. Pero también lo es un mundo con los actuales niveles de consumo extendidos a la totalidad de la población. De modo que la supervivencia a largo plazo de la humanidad y de nuestras sociedades, junto con la aspiración al desarrollo pleno e igualitario de todos los habitantes del planeta independientemente de su nacionalidad, raza, sexo, credo o condición social, no son abordables mas que mediante el planteamiento del abandono consciente de nuestro modelo basado en el crecimiento y la recuperación de niveles de consumo muy inferiores. El decrecimiento sereno.

No obstante, se aclara en la obra que no se trata del decrecimiento por el decrecimiento, sino del abandono del crecimiento como objetivo, como icono, y la búsqueda de niveles de producción y consumo compatibles con la capacidad de abastecimiento y recuperación del planeta. Decrecimiento o tal vez mas correctamente "acrecimiento". Sin que ello signifique necesariamente una reducción de la calidad de vida real y mucho menos una negación del necesario desarrollo del tercer mundo.

En la segunda parte de esta entrada detallaré las bases de la alternativa descrita por Latouche y el programa político para su desarrollo, así como mi visión crítica respecto de todo ello.

lunes, 17 de mayo de 2010

Curso de Economía para Cosmonautas (I): El Desarrollo Humano Sostenible


Hace unos pocos días, en el blog de Frikosal se produjo una interesante discusión. Como no podría ser de otro modo la cuestión giraba entorno a la crisis.

Ninguno de los participantes en ella tenemos formación en economía (que yo sepa) pero es un tema que, desgraciadamente, nos afecta a todos en tal grado que estamos obligados a realizar un curso rápido de la materia. Y el caso es que, tras muchos años expurgando de aquí y de allí, escuchando a personas que sí saben mucho de estas y otras muchas cosas, leyendo, contemplando y, sobre todo, reflexionando y tratando de comprender el significado de las cosas, he llegado a montar mi propia imperfecta visión del mundo en el que vivimos y del origen de las cosas que nos acontecen. Y, como muchos, no estoy muy satisfecho con lo que me rodea.

Pero, ¿existe una alternativa?¿o estamos condenados a dejar que las fuerzas de la historia y la economía dicten sentencia para bien o para mal? Responder a estas cuestiones supone un ejercicio de la mayor dificultad, no tanto por lo complejo del tema o lo insuficiente de mis conocimientos, sino principalmente porque el esfuerzo de dar una respuesta coherente es mucho mayor que el de plantear una crítica. Reunir todas tus ideas en un todo coherente te exige confrontarlas con la realidad, pasar de los deseos a los hechos y ser sincero con uno mismo. Es fácil ser un revolucionario de salón; lo realmente difícil es dar una alternativa concreta y exponerse a la posibilidad de estar equivocado.

Expondré pues mis equivocadas certezas para que me digan todos ustedes cuales son sus fallos. Mas que convencer a nadie, preferiría conocer mis errores para poder corregirlos, porque en esta lid no sirven de nada los adeptos si no es la razón la que nos alumbra. Pero no aspiro a La Solución. Habrá otras, quizás muchas, posiblemente mejores. Bastaría con que fuese una. Porque lo que actualmente tenemos nos aboca al desastre y es un camino que ya hemos explorado y lo sabemos erróneo.

He construido mi respuesta sobre el conjunto de mis experiencias y mi ideología pero no se corresponde plenamente con ellas. Esto es así porque he partido de la premisa de que fuese una respuesta realizable, que no supusiese una ruptura traumática respecto de nuestro mundo actual, que no requiriese de revoluciones violentas ni crisis terminales, es decir, que fuese alcanzable por simple reforma de nuestro modelo actual. Ello significa renunciar a principios ideológicos que estimo en aras a ser aceptable por la mayoría. Mi esperanza es que una alternativa imperfecta es mejor que una realidad equivocada. Y, al fin y al cabo, tal vez mis ideas sean las imperfectas.

He compuesto mi respuesta en un archivo PDF que no puedo cargar directamente en este blog por lo que lo he alojado en un popular servidor web de almacenamiento de archivos. Todo el que esté interesado en él puede descargarlo en esta dirección:


Una última cuestión. Me preocupaba especialmente la validez de mi modelo para dar respuesta al caso especifico español y en qué manera ayudaría a resolver su actual crisis. Una reciente y muy instructiva conversación con unos muy queridos amigos me ayudó a comprender algunos de los puntos específicos que dan singularidad a nuestro caso dentro de la crisis mundial.


El modelo particularmente especulativo de la economía de este país ha conducido en las últimas dos décadas al progresivo abandono de la inversión productiva en favor de los negocios fáciles en bolsa o hacia el mercado inmobiliario. Ello ha conducido a la perdida de tejido productivo (aunque aparentemente el alto crecimiento del PIB sugiriera lo contrario). Hoy, el déficit público, que en etapas anteriores había llegado a ser más importante que el actual sin suponer una amenaza tan funesta, es una losa terrible porque esa falta de tejido productivo impide afrontarlo sobre la base de un cierto endeudamiento. No queda más remedio que atajarlo. El problema es que se reposa el remedio en la masa de la población, reduciendo el gasto público, en lugar de optar por la estrategia de incrementar los ingresos aumentando la presión fiscal, en especial sobre las rentas más altas, que al fin y al cabo han sido las principales beneficiarias de la etapa de bonanza irracional de la que emana esta crisis. A medio y largo plazo, la pérdida de poder adquisitivo de la población lastrará la recuperación. En ese sentido, pienso que algunas de las medidas que propongo en el documento podrían ser una alternativa válida para recuperar la economía española.

Espero ansioso sus comentarios.