Ya les conté hace solo unos días unas cuantas formas de acabar un año. Hoy les contaré un par sobre cómo empezarlo.
La primera es bien potente: creando.
Mucha gente, poco antes de las campanadas de fin de año, hace solemne acto de compromiso y se encomienda a sí mismo la "ineludible" obligación de cumplir una serie de loables propósitos. Algunos, sin embargo, deciden saltarse la ceremonia y comienzan el año realizando directamente alguno de ellos. Mi pareja, por ejemplo, llevaba desde hace tiempo con la idea de desarrollar un proyecto que le rondaba la cabeza; crear una pequeña tienda on-line de productos de maternidad consciente y lo que se conoce como "
crianza con apego", un concepto sobre la maternidad/paternidad que ambos compartimos y disfrutamos. ¿Y para qué esperar mas? Primero de enero y tienda inaugurada. Se ríe de la crisis pero es que el futuro es de los que se arriesgan.
"
Hasta la Luna y vuelta" la ha llamado. Bonito, ¿no?
Es un proyecto especialmente ilusionante porque ha tratado de ser muy coherente con su (nuestra) forma de pensar y ver el mundo, de modo que le ha dado prioridad, en la medida de lo posible, a la producción ecológica y al pequeño productor artesano y local, la fabricación propia y la cooperación con otros. Lo que convierte su proyecto también en el proyecto de muchos. Si se dan un paseo por ella seguro que les gustará. Es aun chiquita pero poco a poco irá creciendo.
La otra forma que les propongo es mucho mas humilde; experimentando. Por ejemplo los pros y los contras de algunas técnicas fotográficas. O de formas expresivas. Es mi caso y el de esta foto.
No es mas que una primera aproximación a una técnica, el HDR o "Alto Rango Dinámico", que a mí personalmente siempre me ha dado cierto repelús (en parte por los lamentables excesos que he contemplado muchas veces) pero que ofrece muchas posibilidades expresivas si se sabe usar con moderación y templanza de ánimo. Y si se tiene un buen motivo para ello y no simple gusto por el alarde tecnológico.
Por lo demás, me parece que esta foto es como una metáfora del proyecto de mi pareja: un comienzo lleno de incógnitas pero también de promesas. La belleza de elevarse hacia los sueños.