Inicio con ésta una nueva categoría, la Mirada Infantil, en la que quiero mostrar una cierta búsqueda de la capacidad de asombro y de la percepción de lo mágico que es innato en la mente de los niños pero que poco a poco va desapareciendo en la de los adultos. Por suerte para mí tengo un excelente y excepcional guía en la persona de mi propio hijo, David, de poco mas de dos años y medio, y en su inmensa fantasía; a ver por qué sendas me conduce.
Por lo pronto aquí tienen una galaxia de bolsillo con la rara cualidad de ser pura luz sin producirla en absoluto. Y además se da el caso que la revelación implica una muy concreta localización tanto en el espacio como en el tiempo, por lo que constituye a todos los efectos un regalo para los sentidos si se tiene la capacidad de acechar la aparición de lo maravilloso, lo cual no es mas que el modo cotidiano en el que ven la vida los niños. Al menos cuando les dejan ...