El viajero se supo en presencia de lo inconcebible y en su mente se imaginó escuchando los acordes de la Lux Aeterna de Ligeti ...

¿Cómo sería contemplar los amaneceres de otros mundos?¿Cómo serán sus jornadas, sus cielos, su luz? He volado un millón de veces con mi imaginación hasta la órbita de lejanas estrellas y he presentido en ellas planetas fascinantes. He caminado sobre sus superficies, he surcado sus cielos, he contemplado el coro de sus lunas.
Y he sentido que no están tan lejos después de todo. Esos mismos mundos extraños se encuentran también en este, en sus aspectos ocultos, en esa realidad que solemos pasar por alto. Apenas basta forzar la cámara hasta cerca de su límite para descubrir que tras un paisaje cotidiano puede esconderse la superficie de otro mundo. O mostrarte que Sirio es un sol.

O que el Sol, a fin de cuentas, no es más que una estrella. La estrella hacia la que viajamos todos los días de nuestra vida.
http://www.youtube.com/watch?v=YhNmX7q_Z5c
ResponderEliminarSi señor, bien intuido! Pero no te me adelantes; tenía previsto hacer una entrada sobre ese maravilloso monólogo de Blade Runner (y sobre las inquietantes reflexiones de Philip K.Dick, autor de la novela en la que se basa remotamente el guión de la película). Y sobre todo sobre esa frase particular " ... he visto ponerse el sol sobre la Puerta de Tännhauser ... ", aunque la traducción al castellano del original inglés es desastrosa e inexacta.
ResponderEliminarYa te contaré, ya ...